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Kimberly Guilfoyle abandonó su puesto como embajadora en Grecia bajo presión de la administración Trump, pero niega rotundamente las irregularidades señaladas.

La exasesora de campaña y recaudadora de fondos para Donald Trump, Kimberly Guilfoyle, ha dejado su posición como embajadora de Estados Unidos en Grecia. A pesar de las graves acusaciones sobre conductas indebidas que rodearon su salida, la funcionaria mantiene una postura desafiante y se niega a admitir responsabilidad alguna por el deterioro de su relación con el presidente.
El gobierno de Trump comunicó este martes que había solicitado formalmente la dimisión de Guilfoyle. La medida respondió a críticas intensas por presuntas acciones impropias y potencialmente ilegales cometidas antes y durante su estancia en Atenas. Fuentes de AP News indicaron que la partida de la antigua presentadora de Fox News ya se anticipaba desde el fin de semana anterior. El propio Trump expresó su malestar el lunes respecto a los informes sobre su conducta, aunque Guilfoyle no cede en su defensa pública.
En un mensaje publicado en la red social X, Guilfoyle calificó las acusaciones de falsas y afirmó: “Estas alegaciones son falsas, y tengo la intención de defender vigorosamente mi nombre, mi reputación y mi integridad”. Asimismo, sostuvo que ha dedicado su vida profesional a luchar por la justicia y defender valores excepcionales de Estados Unidos, asegurando que no permitirá que acusaciones infundadas definan sus décadas de servicio público.
Guilfoyle había participado activamente en las campañas políticas de Trump desde 2019, acumulando más de siete años de colaboración hasta octubre de 2026. Al ser consultado sobre la situación, el presidente declaró brevemente: “Bueno, lo estamos mirando. No estamos contentos”.
Las controversias surgieron a finales de septiembre de 2026, centradas inicialmente en sus transacciones financieras y vínculos con empresarios griegos destacados. Eric Deters, donante republicano, reveló conversaciones filtradas donde supuestamente Guilfoyle le solicitó dinero para cubrir una factura de tarjeta de crédito por 100.000 dólares poco antes de su confirmación en el Senado en julio de 2025.



