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El portavoz iraní de Exteriores, Ismail Baghaei, confirmó que no hay conversaciones directas con Estados Unidos y afirmó que la reapertura del estrecho de Ormuz depende del cese de las medidas estadounidenses calificadas como ilegales y del levantamiento del bloqueo marítimo.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Ismail Baghaei, declaró que en la actualidad no se llevan a cabo negociaciones directas entre su país y Estados Unidos. Según explicó, los contactos existentes se limitan al intercambio de mensajes a través de intermediarios sobre asuntos vigentes.
Baghaei hizo esta aclaración durante su rueda de prensa semanal celebrada el lunes. Allí subrayó que el proceso de toma de decisiones en materia de política exterior iraní es “totalmente transparente” y que todas las negociaciones conducidas por la cartera diplomática se realizan bajo la supervisión del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y conforme a las directrices emanadas de las autoridades superiores.
El portavoz indicó que cualquier decisión sobre pasos ulteriores dependerá de las circunstancias y evoluciones futuras. En ese marco, precisó que la diplomacia iraní centra actualmente sus esfuerzos en las conversaciones bilaterales con Omán para alcanzar una fórmula definitiva sobre la navegación en el estrecho de Ormuz.
En relación con este proceso, Baghaei reveló que las negociaciones con Omán avanzan de forma “fluida y constructiva”. Se ha logrado un acuerdo preliminar sobre la cartografía de las rutas marítimas, mientras continúan las consultas técnicas para resolver ciertos detalles operativos vinculados a un comunicado conjunto.
Según detalló, los acuerdos alcanzados incluyen la creación de nuevos mecanismos para supervisar el tráfico marítimo y garantizar su seguridad, proteger el medio ambiente marino, combatir los delitos náuticos, así como recaudar las tarifas y derechos asociados a los servicios marítimos prestados a los buques.
Sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, Baghaei afirmó que su cierre se produjo como consecuencia de lo que calificó de “agresión estadounidense e israelí” y del empleo de bases militares en la región contra Irán.
Aclaró que el diálogo con Omán se circunscribe exclusivamente a un marco bilateral destinado a definir un corredor seguro para la navegación internacional, sin conexión alguna con las diferencias políticas entre Irán y Estados Unidos.
Asimismo, señaló que, desde la perspectiva de Teherán, la persistencia del bloqueo marítimo impuesto por Estados Unidos constituye un “acto agresivo”, en virtud de la Resolución 3314 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Insistió en que las condiciones no serán propicias para asegurar la integridad del paso acuático mientras “las acciones hostiles continúen”.
Baghaei reiteró que, según la posición iraní, la reapertura del estrecho al tráfico marítimo estará condicionada al cese de las medidas estadounidenses consideradas ilegales por Teherán, al levantamiento del bloqueo marítimo y a la compensación de los daños causados.
Estas declaraciones se emiten en un momento en que Irán y Mascate trabajan en la definición de nuevos arreglos para la navegación en el estrecho de Ormuz, mientras persiste el desacuerdo entre Irán y Estados Unidos respecto a las condiciones exigidas para restablecer la libre circulación marítima internacional por ese paso estratégico.



