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El gobierno iraní mantiene sin resolver una deuda de 4.070 millones de euros con el sector privado, pese a la directriz del presidente Masud Pezeshkian para su liquidación inmediata.

La administración de Irán ha incumplido las instrucciones presidenciales relativas al reembolso de fondos adeudados a compañías locales. La agencia estatal Mehr reportó que han transcurrido nueve meses desde que los empresarios solicitaron sus haberes en divisas extranjeras, sin que se concretara el pago de los 4.070 millones de euros pendientes.
Esta parálisis financiera ocurre mientras el sector privado asume la responsabilidad de importar productos esenciales y alimentos básicos. La retención de estos recursos limita la liquidez disponible y obstaculiza el funcionamiento de las cadenas logísticas, lo cual representa un riesgo directo para la seguridad alimentaria nacional.
Masud Pezeshkian había exigido hace tres meses la cancelación urgente de estas obligaciones. No obstante, ningún miembro del gabinete ejecutó dicha disposición, manteniendo el bloqueo sobre los activos empresariales.
Funcionarios de la iniciativa privada advirtieron sobre las consecuencias de esta demora continua. Estos líderes instaron a las autoridades a implementar medidas inmediatas para desbloquear los pagos y restablecer la operatividad comercial.
El contexto internacional añade complejidad a la situación interna. Se señala que el conflicto armado contra Irán contribuyó al incremento global de los costes de combustible y víveres, presionando aún más la economía doméstica.



