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Israel no ha renovado el acuerdo de suministro de agua con Jordania, generando tensiones y advertencias sobre posibles respuestas jordanias.

La Autoridad de Radiodifusión de Israel informó que el país se niega hasta ahora a renovar el acuerdo de suministro de agua con Jordania, en medio de advertencias israelíes sobre el descontento jordano y la posibilidad de que Ammán tome medidas en respuesta.
Este acuerdo, basado en el tratado de paz entre ambas partes, permitía a Jordania recibir cantidades adicionales de agua a precios reducidos, pero no ha sido renovado hasta la fecha. Según la misma fuente, no existen expectativas actuales de que se firme un nuevo convenio.
Fuentes israelíes no identificadas indicaron que esta postura ha provocado malestar en Jordania, lo que podría llevar al país a adoptar acciones de respuesta, aunque no se detallaron las razones del rechazo israelí a la renovación.
Por su parte, Jordania no ha emitido una declaración oficial, pero el canal estatal "Al Mamlaka" reportó en febrero que el gobierno había preparado un plan alternativo para prescindir de la compra adicional de agua a Israel, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad de la seguridad hídrica sin depender de presiones o cambios externos.
La Autoridad de Radiodifusión citó a un funcionario jordano no identificado que afirmó que "el tema del agua es muy importante para nosotros y también forma parte del tratado de paz". Esta declaración refleja el descontento jordano por la transformación del tema del agua —que durante años estuvo al margen de las disputas políticas— en un instrumento de negociación desde la perspectiva israelí.
Según el acuerdo vigente, Israel suministra anualmente 100 millones de metros cúbicos de agua a Jordania, en lugar de los 50 millones estipulados en el tratado de paz, a cambio de que Jordania produzca electricidad para Israel.
Sin embargo, la guerra israelí contra la Franja de Gaza, iniciada en octubre de 2023, impidió la renovación del acuerdo que venció hace aproximadamente ocho meses, en un contexto de creciente tensión política entre Ammán y Tel Aviv. Esta situación se agravó tras el rechazo jordano a las solicitudes israelíes de desplazar a los palestinos de Gaza y la persistencia de protestas populares contra la ofensiva militar en dicho territorio.



