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Un juez militar estadounidense ha fijado el 5 de junio de 2028 como fecha para el juicio contra Khalid Sheikh Mohammed y otros tres acusados por su presunta participación en los atentados del 11 de septiembre de 2001.

El 5 de junio de 2028 será la fecha establecida por un juez militar estadounidense para el juicio contra Khalid Sheikh Mohammed, Waleed bin Attash, Ali Abdul Aziz Ali y Mustafa al-Hawsawi. Todos enfrentan cargos relacionados con la planificación o facilitación de los ataques del 11 de septiembre de 2001.
Los cuatro acusados están detenidos en la base militar estadounidense de Guantánamo Bay, en Cuba. Forman parte del grupo más reducido de prisioneros que aún permanecen allí, tras haber albergado inicialmente cerca de 800 detenidos, la mayoría de los cuales fueron trasladados posteriormente a otros países.
La fiscalía había solicitado una fecha de juicio 18 meses antes de la fijada ahora, lo que otorga a las partes un plazo adicional para resolver pendientes procesales, entre ellos la admisibilidad de ciertas pruebas ante el tribunal. Este nuevo calendario sigue a la cancelación de un juicio previamente programado para 2021.
Desde hace más de veinte años, las autoridades estadounidenses han intentado llevar este caso a juicio. Sin embargo, el inicio del proceso sigue sujeto a la conclusión exitosa de los trámites previos y al cumplimiento de los plazos establecidos, lo que deja abierta la posibilidad de nuevos aplazamientos.
Khalid Sheikh Mohammed fue uno de los principales colaboradores de Osama bin Laden, líder anterior de Al Qaeda, antes de ser detenido por las autoridades estadounidenses en Pakistán en marzo de 2003.
Se le acusa de haber planeado el secuestro de aviones comerciales y su uso como armas contra las Torres Gemelas del World Trade Center y el Pentágono, sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos; una cuarta aeronave secuestrada se estrelló en un campo de Pensilvania.
Una propuesta de acuerdo de reconocimiento de culpabilidad, que habría evitado la pena de muerte, fue rechazada el año pasado por una corte federal de apelaciones. Bajo ese acuerdo, Mohammed y dos de los demás acusados habrían recibido cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, además de comprometerse a responder preguntas de las familias de las víctimas.
La administración del expresidente estadounidense Joe Biden rechazó finalmente el pacto tras dos años de negociaciones.
Entre los temas jurídicos clave que se plantearán figura la viabilidad de garantizar un juicio justo, dadas las denuncias de tortura sufrida por los acusados durante su detención por la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA).
Algunas de estas complejidades legales podrían haberse evitado si se hubiera materializado el acuerdo de reconocimiento de culpabilidad.



