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El Consejo de Ministros israelí en miniatura, el "Kabinete", convocó a una reunión para discutir la posible reanudación de las operaciones militares en la Franja de Gaza, en medio de la escalada de desacuerdos sobre los entendimientos relacionados con el alto el fuego.

El Consejo de Ministros israelí en miniatura, el "Kabinete", convocó a una reunión para discutir la posible reanudación de las operaciones militares en la Franja de Gaza, en medio de la escalada de desacuerdos sobre los entendimientos relacionados con el alto el fuego.
La Autoridad de Radiodifusión de Israel informó que la próxima reunión del "Kabinete" se produce después de evaluaciones de seguridad que indican un estancamiento en el progreso de la implementación de las cláusulas del acuerdo, especialmente en lo que respecta al expediente del desarme del movimiento Hamás.
La Autoridad citó a un funcionario israelí diciendo que el movimiento Hamás "no cumple con el acuerdo de desarme", añadiendo que Israel está llevando a cabo consultas con los mediadores al respecto.
Según el informe, el movimiento había entregado su respuesta a la propuesta de los mediadores y presentó enmiendas a algunas de sus cláusulas, además de exigir a Israel que cumpla con sus compromisos "de manera completa e inmediata" de acuerdo con los acuerdos anteriores para poner fin a la guerra en Gaza, que dejó miles de muertos y heridos.
Las fuentes agregaron que la respuesta de Hamás también incluía demandas de un alto el fuego integral, una retirada israelí completa de la Franja, además de arreglos relacionados con la reconstrucción y el despliegue de fuerzas internacionales.
La Autoridad de Radiodifusión señaló que el movimiento mostró disposición a discutir el expediente de armas, pero lo vinculó a un marco político más amplio que incluya un acuerdo final y garantías internacionales, lo que el gobierno de Benjamín Netanyahu considera insuficiente.
Señaló que el enviado internacional encargado de los esfuerzos de mediación abandonó la capital egipcia, El Cairo, después de entregar la respuesta, en una señal de la persistencia de las complicaciones en el curso de las negociaciones.
Esto ocurre en un momento en que Israel insiste en que cualquier progreso en la vía política está condicionado a pasos concretos para desarmar a Hamás y cambiar la situación de seguridad en la Franja, en medio de indicios de una posible escalada en caso de que fracasen los esfuerzos diplomáticos.



