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La Marina de EE.UU. retira el F-5 ante los desafíos de China

La Marina estadounidense planea reemplazar los aviones F-5 por modelos F/A-18 para enfrentar mejor las amenazas aéreas chinas actuales.

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La Marina de EE.UU. retira el F-5 ante los desafíos de China
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La Marina de Estados Unidos se prepara para abandonar algunos de sus sistemas debido a los rápidos avances tecnológicos. Entre ellos, las aeronaves F-5 Tiger II, que durante décadas sirvieron como "equipo rojo" en ejercicios aéreos, representando a la aviación rusa en simulacros.

La necesidad de modernizarse frente a la amenaza china ha llevado a la Marina a considerar la sustitución de sus aviones F-5E/F Tiger II por los F/A-18 Super Hornet, poniendo fin a la prolongada carrera de este caza polivalente de bajo costo que nunca fue adoptado masivamente.

Según el sitio estadounidense The National Interest, el proyecto de ley de autorización de defensa nacional para el ejercicio fiscal 2027, emitido por el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, solicita un informe sobre la transferencia de los Super Hornet para reemplazar a los F-5. Esto indica que, incluso tras sus actualizaciones, los F-5 ya no pueden simular adecuadamente las amenazas aéreas modernas.

Esta decisión refleja el avance de las fuerzas aéreas chinas, aunque el desempeño del F-5 ha sido reconocido durante sus cinco décadas de servicio. Estas aeronaves ingresaron a la Marina como aviones de entrenamiento para combate aéreo y desde entonces estuvieron vinculadas al programa Top Gun, a escuadrones de ataque y al entrenamiento en combates aéreos asimétricos. Incluso aparecieron en la película Top Gun, pintados de negro como el ficticio MiG-28.

Durante muchos años, la Marina valoró al F-5 por su bajo costo operativo, fiabilidad, bajo perfil visual y agilidad en maniobras cercanas. Actualmente, siguen en servicio con el escuadrón VFC-111 en la base aérea naval de Key West y el VFC-203 en la base aérea conjunta de reserva de Nueva Orleans.

A pesar de su eficiencia, el F-5 enfrenta crecientes dificultades para simular los cazas modernos chinos y rusos. Para mantener su relevancia, la Marina invirtió en el programa Artemis, que incorporó nuevas pantallas, electrónica de vuelo mejorada, computadoras digitales de datos aéreos y transmisores-receptores ADS-B.

Las mejoras en el F-5AT del Comando Aéreo Táctico incluyeron radar Nemesis, computadora de misión, sistema de alerta de radar, pantalla montada en casco, enlace de datos y software de simulación de amenazas. Así, el F-5 modificado superó ampliamente al modelo original de la Guerra Fría, aunque su estructura siguió siendo la de un caza pequeño de tercera generación, y las nuevas electrónicas no pudieron superar las limitaciones estructurales ni de rendimiento.

Por su parte, el F/A-18 cuenta con radar AN/APG-79 AESA, sistemas avanzados de guerra electrónica y contenedores de puntería, lo que le permite simular con mayor realismo aviones como el J-16 chino o variantes avanzadas del Flanker. En comparación con el F-5, el F/A-18 ofrece mejor aceleración, radar superior, mayor conjunto de sensores y mejor maniobrabilidad.

Mientras el F-5 tiene dificultades para representar cazas de cuarta generación y posteriores, el F/A-18 es un caza de cuarta generación con alta capacidad competitiva. Esta transición coincide con el aumento de los ejercicios de la Marina en el Pacífico, incluyendo combates aéreos a gran escala contra las capacidades militares avanzadas de China, lo que exige que los pilotos estadounidenses enfrenten adversarios que imiten a los cazas chinos modernos y no aviones de los años sesenta.

La Fuerza Aérea también sigue esta tendencia, asignando más F-35 y reduciendo la dependencia de aviones antiguos operados por contratistas. El combate aéreo moderno depende cada vez más de sensores, enlaces de datos, guerra electrónica y misiles de largo alcance, por lo que los aviones de entrenamiento deben reflejar estas capacidades para preparar adecuadamente a los pilotos.

No obstante, el F/A-18 presenta desventajas cuando actúa como atacante, principalmente por su mayor costo operativo en comparación con el F-5, y la Marina ya enfrenta escasez de aviones tácticos. Por ello, es probable que el F/A-18 se utilice como solución temporal en el entrenamiento contra adversarios, mientras que en el futuro podrían emplearse aviones cooperativos o sistemas autónomos para representar al enemigo.

En definitiva, el F-5 permanecerá como uno de los aviones adversarios más exitosos en la historia del Ejército estadounidense, pero ante la preparación del Pentágono para enfrentar a Pekín, simular con precisión las capacidades chinas resulta más importante que la eficiencia en costos de un caza de tercera generación.

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