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La próxima visita de la presidenta tanzana a Rusia despierta dudas sobre un posible distanciamiento con Occidente y preocupa a Europa.

La visita que realizará próximamente la presidenta de Tanzania, Samia Suluhu Hassan, a Rusia ha provocado un amplio debate en su país y ha generado interrogantes sobre si este viaje marcará un alejamiento de Dar es Salaam del bloque occidental. Esto ocurre tras las críticas recibidas por el gobierno de Hassan luego de las elecciones de octubre pasado y los disturbios posteriores.
El propósito principal de esta visita es fortalecer la cooperación económica entre Rusia y Tanzania, en un momento en que Moscú busca ampliar su influencia en África, aprovechando la disminución del poder tradicional occidental tras una serie de golpes militares y tensiones políticas que derrocaron regímenes aliados con París y otras capitales occidentales.
Según Radio Francia Internacional, se prevé la firma de varios acuerdos oficiales en sectores como energía, minería, agricultura, infraestructura y transporte. Además, Samia Hassan participará en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo.
Semanas antes de este viaje, legisladores en Washington solicitaron una revisión de las relaciones con Tanzania debido a la violencia registrada tras la reelección de Hassan como presidenta y pidieron mayor responsabilidad por las violaciones de derechos humanos ocurridas en Dar es Salaam.
El analista político especializado en asuntos africanos, Eric Iziba, señaló que "la visita de Samia Hassan representa un desarrollo notable en la relación entre Rusia y Tanzania, ya que la última visita de un presidente tanzano a Moscú fue en 1969, cuando el presidente Julius Nyerere visitó la Unión Soviética".
Iziba añadió en declaraciones exclusivas a "Iram News" que "el contexto diplomático y político de esta visita la convierte en un acontecimiento excepcional y posiblemente conlleva acuerdos para una nueva etapa en las relaciones con Rusia". Sin embargo, no cree que Tanzania se desligue fácilmente de Washington, especialmente ante las advertencias de la administración del presidente Donald Trump sobre la evaluación de la relación con Dar es Salaam y la reciente imposición de sanciones a un funcionario de seguridad tanzano.
El mismo portavoz señaló que "esta visita genera preocupación en Europa, particularmente ante la expansión rusa en países como Madagascar, Guinea Ecuatorial, Malí, Níger, Burkina Faso y la República Centroafricana. Estas inquietudes son legítimas dado que Europa ha perdido influencia, lo que permite a Moscú utilizar cartas que complican a los europeos, como la migración irregular y el control de minerales africanos".
Está previsto que Samia Hassan reciba un premio honorífico de una universidad rusa, en reconocimiento a sus esfuerzos políticos y diplomáticos para diversificar las alianzas internacionales, según informó Radio Francia Internacional.
El analista político en asuntos internacionales, Mohamed Al-Haj Othman, consideró que "esta visita será una oportunidad para que Tanzania se desligue de las potencias occidentales que aún ejercen tutela sobre países como este bajo los pretextos de democracia y derechos humanos".
En declaraciones exclusivas a "Iram News", Al-Haj Othman añadió que "Tanzania se está inclinando hacia Rusia y China debido a las presiones ejercidas por Estados Unidos y algunos países europeos en relación con la democracia en Dar es Salaam, lo que podría provocar una ruptura entre estas partes".



