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El presidente francés mantiene a su ministro del Interior pese a los disturbios que afectaron a miles de tiendas, mientras los sindicatos convocan una huelga nacional.

La agencia Reuters ha informado, citando datos del sindicato de comercio y distribución de Francia, que aproximadamente 3.000 establecimientos comerciales sufrieron daños durante el fin de semana como consecuencia directa de los actos de vandalismo y las manifestaciones registradas en el país.
Frente a la gravedad de la situación, el presidente Emmanuel Macron decidió no aceptar la renuncia presentada por el ministro del Interior, Laurent Nuñez. El jefe de Estado le exigió poner fin inmediato al levantamiento de barricadas y a los saqueos, además de demandar transparencia sobre lo que calificó como fallos de inteligencia y de anticipación estratégica.
Los primeros ediles de París, Marsella y Lyon, todos ellos pertenecientes a la corriente política de centro-izquierda, publicaron un artículo conjunto para denunciar que "secciones enteras de nuestras ciudades fueron dejadas sin protección". Paralelamente, los sindicatos han llamado a realizar una jornada de huelga nacional el próximo 5 de noviembre.