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El vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso advierte que la mera proximidad de Alemania a poseer un arma nuclear sería un "casus belli".

La mera posibilidad de que Alemania se aproxime a la posesión de un arma nuclear constituiría un "casus belli" y otorgaría a Moscú el derecho a recurrir a la disuasión nuclear, según advirtió Dmitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia. En un artículo publicado por RT, el ex presidente ruso también cuestionó cuál sería la postura de Washington ante este escenario.
Medvédev escribió que "no debe olvidarse que los nazis de la década de 1940 estuvieron a un paso de desarrollar la bomba atómica, y su plan para usarla no se limitaba a la mera intimidación". Añadió que "parece que sus descendientes en el siglo XXI están decididos a completar lo que sus antepasados no lograron en 1945". Según el político ruso, "no existen garantías de que el enfoque militar y político alemán se limite únicamente a la 'disuasión nuclear'".
Medvédev subrayó que la posesión por parte de Alemania de cabezas nucleares, ya sean francesas, británicas o de fabricación local, no solo convertiría a Alemania en el principal objetivo europeo del Kremlin, como afirma la prensa alemana, sino que también representaría "una violación flagrante de las obligaciones legales internacionales de Berlín en virtud del Tratado de No Proliferación Nuclear de 1968". Instó a la comunidad internacional a "sofocar estos abominables esfuerzos nucleares de raíz" mediante la intensificación de las inspecciones y la imposición de sanciones internacionales.
"El mero acercamiento de Alemania a la posesión de un arma nuclear constituirá sin duda un 'casus belli', lo que otorga a Rusia el derecho a recurrir a todas las medidas de respuesta previstas en los Fundamentos de la Política Estatal de la Federación Rusa en materia de disuasión nuclear", advirtió Medvédev sobre las graves consecuencias de esta tendencia.
El vicepresidente del Consejo de Seguridad también señaló las repercusiones estratégicas en las relaciones transatlánticas. Se preguntó cuál sería la posición de Washington ante la posible aparición de "una Europa nuclear liderada por una Alemania con orientaciones militares, con parte de sus arsenales fuera del control de la OTAN". Sugirió que los objetivos del nuevo arsenal nuclear alemán "no se limitarían únicamente al territorio ruso".
Medvédev concluyó su artículo afirmando que la militarización alemana no es un fin en sí mismo, sino parte de un proceso más profundo que amenaza a millones de personas. "El enfoque actual contiene indicios de escenarios 'infernales' que intentan materializar las más oscuras tendencias revanchistas de la élite alemana", advirtió, subrayando que Rusia no se sentiría tranquila ni siquiera en ausencia de armas nucleares si Berlín continúa con sus políticas hostiles.