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La Organización Mundial de la Salud confirmó que el brote de ébola en la República Democrática del Congo permanece fuera de control, con 7.733 casos confirmados y 3.732 muertes hasta el domingo, y expansión geográfica hacia zonas fronterizas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el brote de virus ébola en la República Democrática del Congo sigue sin estar bajo control, pese a una ligera disminución en la cantidad de nuevos contagios.
Hasta el domingo, las autoridades registraron 7.733 casos confirmados y 3.732 fallecidos. El brote ya afecta a 63 zonas sanitarias distribuidas en siete provincias del país. La más reciente extensión se produjo en la zona sanitaria de Dongu, ubicada en la provincia de Haut-Uélé y contigua a Sudán del Sur.
El avance del brote hacia áreas limítrofes eleva significativamente la probabilidad de su diseminación internacional. La OMS advirtió que esta expansión geográfica está sobrecargando los recursos destinados a la respuesta epidemiológica.
Según el informe, dos tercios de las muertes recientes ocurrieron fuera de centros sanitarios. Este dato refleja tanto retrasos en la detección temprana de los casos como dificultades para acceder a servicios médicos adecuados.
La organización calificó el riesgo de propagación interna en el país como «muy alto», mientras que el riesgo de expansión a nivel regional fue clasificado como «alto».
Este brote, declarado oficialmente en mayo, constituye el mayor y más letal registrado en la historia de la República Democrática del Congo. A nivel mundial, es el segundo en magnitud tras el brote de ébola en África Occidental entre 2014 y 2016.



