Mundo
ONU acusa a entidades de Emiratos Árabes Unidos, Chad, Libia y Somalia de
Una misión de la ONU responsabiliza a actores de Emiratos Árabes Unidos, Chad, Libia y Somalia de suministrar armas, tecnología militar, mercenarios y redes logísticas a las Fuerzas de Apoyo Rápido sudanesas, mientras documenta ataques con drones que causaron más de mil muertos en los primeros cinco meses de 2026.

Una misión de investigación de las Naciones Unidas ha emitido un informe público el jueves en el que atribuye a entidades no estatales y particulares con sede en los Emiratos Árabes Unidos, Chad, Libia y Somalia la provisión sistemática de armas, tecnología militar, combatientes extranjeros y redes de suministro que prolongan el conflicto armado en Sudán.
Según el documento, esas redes transnacionales incrementan simultáneamente la capacidad operativa del Ejército sudanés y de las Fuerzas de Apoyo Rápido para llevar a cabo ataques contra zonas densamente pobladas. El enfrentamiento, iniciado en abril de 2023, ha desplazado a más de 14 millones de personas y generado una de las peores crisis humanitarias del planeta.
El informe señala que, entre enero y mayo de 2026, murieron más de mil civiles en ataques ejecutados con aeronaves no tripuladas. Ambas partes en conflicto han cometido violaciones graves del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, algunas de las cuales podrían constituir crímenes de guerra.
Red transfronteriza de apoyo a las Fuerzas de Apoyo Rápido
Los investigadores concluyeron que existen motivos razonables para creer en la existencia de una red transnacional integrada por individuos y entidades radicadas en los Emiratos Árabes Unidos, Chad, Libia y Somalia. Esa red facilitó a las Fuerzas de Apoyo Rápido armamento, equipos, suministros, entrenamiento y personal extranjero. Entre ese personal figuran aproximadamente dos mil contratistas colombianos encargados de la operación y mantenimiento de sistemas de drones, algunos de los cuales participaron directamente en operaciones militares cerca de la ciudad de El Fasher, en Darfur.
La misión diplomática de los Emiratos Árabes Unidos en Ginebra rechazó categóricamente las acusaciones, afirmando que su país no ha transferido armas ni equipos militares a ninguna parte en el conflicto sudanés. Por su parte, el gobierno de Somalia declaró que examina con seriedad las alegaciones y subrayó que no ha autorizado el uso de su territorio con fines bélicos, aunque reconoció la existencia de “lagunas” en los mecanismos de intercambio de información entre Estados.
Capacidad aérea del Ejército sudanés y ataques contra infraestructura civil
Respecto al Ejército sudanés, la misión indicó que su investigación aún se encuentra en fases iniciales, pero ya ha recabado pruebas de que drones de combate y municiones de precisión de origen extranjero han ampliado su capacidad para efectuar ataques a larga distancia. Algunos de esos sistemas fueron empleados en bombardeos contra objetivos civiles, como el mercado de Yabous, ubicado en el estado del Nilo Azul.
El informe también documenta un ataque del Ejército contra el Hospital Docente de Ad-Damazin, en el este de Darfur, que provocó al menos setenta muertes. Asimismo, registra una serie de ofensivas repetidas llevadas a cabo por las Fuerzas de Apoyo Rápido contra instalaciones eléctricas y depósitos de combustible en la ciudad de Al-Abyad, en el norte de Kordofán, entre mayo y julio de 2026. Esas acciones interrumpieron el suministro de agua potable, los servicios sanitarios y el transporte urbano y regional.
Llamado urgente al Consejo de Seguridad
La misión renovó su petición para que se aplique efectivamente la prohibición de exportación de armas impuesta sobre la región de Darfur y exhortó al Consejo de Seguridad de la ONU a extender esa restricción a todo el territorio sudanés.





