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Pakistán colabora con Ucrania para mejorar su capacidad en drones, generando inquietud en India por el impacto en el equilibrio militar en el sur de Asia.

Pakistán está ampliando su capacidad en el ámbito de los drones mediante un creciente vínculo con Ucrania, lo que ha despertado preocupación en India sobre las posibles repercusiones en el equilibrio militar de la región del sur de Asia. Existe inquietud ante la transferencia de experiencia bélica que Ucrania ha acumulado durante su conflicto con Rusia hacia las fuerzas armadas paquistaníes.
Estas preocupaciones surgieron tras la difusión en redes sociales de un video que muestra a expertos ucranianos supervisando el entrenamiento de militares paquistaníes en el manejo de drones. Aunque no se han confirmado oficialmente todos los detalles del material audiovisual, este evidenció una cooperación militar en aumento entre ambos países en un área de guerra moderna altamente desarrollada, según informó indianarrative.
Especialistas destacan que el verdadero aporte de esta cooperación no reside únicamente en la capacitación técnica, sino en la transferencia de experiencia operacional que Ucrania ha acumulado durante años de guerra. Esto incluye el uso de drones suicidas, vehículos aéreos con visión directa (FPV), ataques de largo alcance y tácticas para operar enjambres de drones simultáneamente.
Este avance podría alterar la naturaleza del enfrentamiento en la frontera con India, particularmente en la región de Cachemira, donde estas tecnologías permitirían ejecutar operaciones de bajo costo y alto impacto, alertan analistas.
La colaboración bilateral no se limita a la formación militar. La empresa industrial Alsons, con sede en Karachi, anunció la fabricación de motores locales para drones y nuevas plataformas diseñadas para municiones errantes y drones de ataque unidireccionales. La compañía explicó que los motores incorporan diseños modulares y electrónica simplificada, lo que facilita su producción a bajo costo y su adaptación a las necesidades de las fuerzas armadas.
Este anuncio se produjo semanas después de una reunión organizada por el Ministerio de Producción de Defensa de Pakistán con empresas privadas especializadas en drones, con el objetivo de fortalecer la cooperación público-privada para desarrollar sistemas de reconocimiento y guerra con vehículos no tripulados.
Islamabad parece adoptar el modelo aplicado por Ucrania durante su conflicto con Rusia, basado en la participación de pequeñas empresas y talleres descentralizados en la fabricación de drones con respaldo gubernamental. Este sistema ha demostrado ser eficaz para suministrar grandes cantidades de drones económicos capaces de cumplir misiones de combate relevantes.
Expertos consideran que esta estrategia brinda a Pakistán mayor flexibilidad para ampliar sus capacidades militares, disminuyendo la dependencia de proveedores extranjeros y acelerando la producción y respuesta a requerimientos operativos.
La cooperación ocurre en un contexto en el que Ucrania busca convertir su experiencia en drones en una fuente de colaboración militar y beneficios económicos, tras consolidarse como uno de los países con mayor conocimiento en esta área debido a la guerra con Rusia.
Informes indican que funcionarios ucranianos y representantes de empresas de defensa han mantenido contactos con varios países asiáticos en los últimos meses para explorar oportunidades de colaboración en el desarrollo de drones, considerados uno de los principales productos de la industria de defensa ucraniana en la etapa posconflicto.
El acercamiento entre Pakistán y Ucrania cobra relevancia adicional ante los cambios geopolíticos en la región, especialmente tras la firma de un acuerdo de cooperación en defensa entre Rusia y el gobierno talibán en Afganistán. Este escenario ha llevado a Islamabad a replantear sus alianzas de seguridad y diversificar sus socios en defensa.
India sigue de cerca el desarrollo del programa de drones de Pakistán. El jefe del Estado Mayor del Ejército indio, general Bipin Rawat, afirmó que su país monitorea constantemente las inversiones paquistaníes en sistemas no tripulados, tanto en capacidades como en intenciones militares.
El temor en Nueva Delhi radica en la posible aplicación de la experiencia ucraniana para desarrollar nuevas tácticas de combate a lo largo de la línea de control en Cachemira, o en la transferencia de estas tecnologías a actores no estatales, lo que podría representar desafíos adicionales para la defensa india.
Analistas interpretan el avance del programa paquistaní como parte de una tendencia global que convierte a los drones en un elemento decisivo en los conflictos actuales, tanto entre ejércitos regulares como en enfrentamientos no convencionales.
En respuesta, expertos consideran que India debe acelerar el desarrollo de sistemas para contrarrestar drones, fortalecer sus capacidades de guerra electrónica y modernizar su preparación operativa para adaptarse a la rápida evolución de las amenazas militares, dado que la guerra con drones se ha convertido en un rasgo destacado de la competencia en seguridad en el sur de Asia.
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