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Papa León XIV rompe 18 años de frialdad entre el Vaticano y
El papa León XIV visitará Francia tras 18 años sin una visita papal oficial, en un momento de transformación social y política para el país.

Francia se prepara para recibir al papa León XIV en una visita que pone fin a 18 años de ausencia oficial del Vaticano. El viaje, que combina dimensiones religiosas y políticas, ocurre en un momento de profundos cambios sociales y políticos en el país.
La última visita oficial de un papa a Francia fue la de Benedicto XVI en 2008, cuando habló en el Collège des Bernardins de París sobre las raíces de la cultura europea en la búsqueda cristiana de la verdad. El papa Francisco visitó Francia técnicamente tres veces —Estrasburgo, Marsella y Ajaccio— pero siempre insistió en que "no visitaba Francia".
Según la revista "Le Point", Francisco no asistió a la reapertura de la catedral de Notre Dame en 2024, lo que molestó al Elíseo. Ahora, León XIV corrige esa situación de manera notable.
Los lazos franceses del pontífice
Robert Francis Prevost, nombre de pila de León XIV, tiene una conexión personal con Francia que va más allá de la diplomacia. Su padre, de origen francés e italiano, participó en el desembarco de Normandía y en operaciones en Provenza durante la Segunda Guerra Mundial. Su abuela nació en Le Havre y su madre tiene raíces francesas en Luisiana, Haití y Guadalupe. El papa habla francés con fluidez y lo usó en su reciente visita a Mónaco.
En el primer mes de su elección, el presidente Emmanuel Macron transmitió personalmente la invitación de los obispos franceses durante un encuentro en el Vaticano el 10 de abril. El 28 de mayo de 2025, menos de un mes después de su elección, el papa envió una carta a los obispos de Francia evocando a tres santos franceses y llamando a "relanzar la misión" en un país que "se ha alejado mucho de sus fuentes".
Lourdes, París y la tumba de Schuman
El programa previsto de la visita incluye una parada en París, donde Notre Dame será un punto central, y una visita a Lourdes, que ya recibió a Juan Pablo II en dos ocasiones y a Benedicto XVI una vez. La tercera etapa posible es la que más llama la atención de los analistas: la aldea de Scy-Chazelles en Mosela, donde descansa Robert Schuman, "padre de Europa" y cristiano convencido, cuyo proceso de beatificación sigue en curso.
El diario católico "La Croix" señala que, de concretarse, esta etapa enviaría un mensaje político-religioso completo sobre una "Europa de raíces cristianas" en un momento en que el imperio liberal estadounidense retrocede y la estructura de la OTAN se resquebraja.
Un momento políticamente sensible
El periodista Guillaume Tabard, en "Le Figaro", analiza el momento político: Francia entra en septiembre en la precampaña de las elecciones presidenciales de 2027. La ley de ayuda a morir, que el Vaticano rechaza por razones religiosas y doctrinales, podría estar en sus últimas fases parlamentarias para entonces.
Tabard describe al papa como alguien que ha demostrado capacidad para lanzar "un discurso político sereno y preciso sin bajar a la arena". No es secreto que Macron, quien prometió en 2018 en el Collège des Bernardins "reparar el vínculo roto entre la Iglesia y el Estado", quiere que la visita sea una marca en su legado.
Más allá de la política, "La Croix" destaca que la Iglesia francesa vive un fenómeno poco común: las solicitudes de bautismo se duplican, superando las 21.000 solicitudes de adultos y jóvenes este año, una cifra que ha despertado el interés del Vaticano.





