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El portaaviones "Charles de Gaulle" atravesó el Canal de Suez rumbo al Golfo de Adén, en un movimiento que París presenta como un posible paso hacia la mediación en el estrecho de Ormuz.

La mañana del miércoles 6 de mayo, el Ministerio de Defensa francés confirmó que el portaaviones "Charles de Gaulle", insignia de la Armada gala con cerca de veinte cazas Rafale y fragatas de escolta, cruzó el Canal de Suez con destino al Golfo de Adén. La nave, que había permanecido anclada en el Mediterráneo oriental desde el 3 de marzo, se encuentra ahora a menos de una semana de navegación del estrecho de Ormuz.
Según fuentes del Elíseo, "Francia y sus socios son capaces de asegurar el estrecho de Ormuz". El movimiento, sin embargo, se interpreta en tres dimensiones, según el análisis del medio financiero "Capital".
En el plano económico y energético, el precio del crudo ronda los 100 dólares por barril, y las proyecciones apuntan a 150 o incluso 200 dólares si se prolonga el cierre de Ormuz. Un asesor del Elíseo declaró al diario "Le Monde" que "los daños a la economía mundial se acumulan y el riesgo de prolongar las hostilidades se ha vuelto extremadamente grave".
Francia se presenta a través de esta operación como un posible mediador en un escenario donde el presidente estadounidense, Donald Trump, la había marginado. Según "Le Monde", la Casa Blanca se retractó de su "Proyecto Libertad" apenas 48 horas después de lanzarlo, lo que, según el medio financiero galo, dejó la oferta estadounidense sin credibilidad. París busca ocupar ese vacío.
En el ámbito diplomático, Washington negocia con Teherán al margen de los europeos, y París quiere insertarse en la ecuación. El presidente Emmanuel Macron instó al presidente iraní, Masoud Pezeshkian, a través de la red social X, a "aprovechar la oportunidad", y adelantó que contactaría con Trump sobre el asunto.
La fórmula que plantea la capital francesa consiste en "separar el expediente de Ormuz del resto de la negociación". Una postura que, aunque parece diplomática, encierra un doble mensaje: a los iraníes les dice "podemos permitir que sus petroleros crucen siempre que acepten la negociación sustancial a la que los instan los estadounidenses", y a los estadounidenses les dice "levanten su bloqueo a los puertos iraníes y Teherán retrocederá en el cierre del estrecho".
Un asesor del Elíseo declaró a los corresponsales de TF1 y LCI: "Decimos a los estadounidenses que deben levantar el bloqueo de Ormuz y recibir la disposición de Irán a negociar sobre los temas sustanciales".
El vicealmirante Michel Olhagaray, exdirector del Centro Militar de Estudios Superiores, respondió con claridad a la pregunta sobre el uso de la fuerza en una entrevista con BFMTV: "El buque permanecerá en aguas internacionales para estar en condiciones de usar la fuerza si se definen los objetivos políticos de la misión multinacional".