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Tres fallecidos, incendios en edificios residenciales y apagones eléctricos marcan la intensa ofensiva nocturna rusa sobre la capital ucraniana.

La capital ucraniana, Kiev, fue escenario durante la noche del martes y la madrugada del miércoles de una agresiva campaña militar rusa que empleó tanto misiles balísticos como aeronaves no tripuladas. Las autoridades locales reportan un saldo preliminar de tres víctimas mortales y varios heridos, mientras los equipos de rescate continúan sus labores entre escombros y focos de incendio activos en diversas estructuras urbanas.
Vitali Klichko, alcalde de Kiev, detalló este miércoles que los ataques aéreos causaron la muerte de una persona y dejaron seis más con lesiones físicas. Además, el líder municipal confirmó que las instalaciones energéticas de la ciudad fueron blanco directo de la artillería enemiga, lo que ha derivado en interrupciones significativas del suministro eléctrico para los residentes.
Según información proporcionada por la agencia Reuters, el asalto mediante proyectiles balísticos se prolongó a lo largo de las primeras horas de la mañana. Durante ese periodo, se escucharon múltiples detonaciones en distintos puntos de la urbe, al tiempo que las defensas antiaéreas intentaban neutralizar las amenazas entrantes bajo oscuridad total.
Klichko especificó que uno de los impactos alcanzó un edificio residencial de gran altura. El fuego consumió apartamentos situados desde la planta baja hasta el octavo piso, obligando a las brigadas de emergencia a evacuar urgentemente a los habitantes de los niveles superiores para evitar mayores tragedias.
Una serie de explosiones sacudió la ciudad durante la noche sin que existiera ninguna advertencia o sirena previa. Dimitro Litvin, asesor del presidente Volodímir Zelenski, subrayó la falta de notificación anticipada ante el lanzamiento de misiles balísticos, una situación que incrementó el riesgo para la población civil.
Estos nuevos bombardeos ocurren tras una ola reciente de ataques contra la red energética nacional, coincidiendo con el descenso térmico y la inminente llegada de la temporada de calefacción en Ucrania.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia comunicó que sus fuerzas ejecutaron anoche una operación masiva utilizando armamento de precisión terrestre y drones de ataque de largo alcance. El objetivo declarado fue destruir la infraestructura de comunicaciones y energía en Kiev, así como en las regiones de Kiev y Járkov, según reportes de Sputnik.
En un comunicado oficial, la cartera castrense precisó que los vehículos aéreos no tripulados impactaron contra naves de producción de la fábrica "KSM Brotex", ubicada cerca de la capital, y también golpearon una subestación eléctrica próxima a la localidad de Vyshhorod.
El documento añade que unidades pertenecientes a la brigada Varyag destruyeron una estación de radar modelo ST-68, un centro logístico y una locomotora situada en una línea ferroviaria activa.



