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Donald Trump advierte que impondrá aranceles del 100% a las importaciones de vino y champán franceses si Francia no elimina su impuesto digital.

El presidente estadounidense Donald Trump amenazó con aplicar un arancel del 100% sobre las importaciones de vino y champán procedentes de Francia si París no revoca el impuesto digital del 3% que grava a las grandes empresas tecnológicas.
Antes de la cumbre del Grupo de los Siete que se celebrará esta semana en la ciudad francesa de Évian, Trump declaró que solicitó al presidente francés Emmanuel Macron que no impusiera impuestos a las compañías estadounidenses. Añadió que, en caso de que la tasa continúe vigente, Estados Unidos no tendrá otra opción que imponer aranceles del 100% a todos los tipos de champán y vino importados desde Francia.
El impuesto digital francés, instaurado en 2019, grava con un 3% los ingresos generados dentro de Francia por las grandes empresas tecnológicas, incluyendo firmas estadounidenses como Amazon, Meta y Alphabet.
Estados Unidos representa uno de los mercados más importantes para las exportaciones de vino francés, concentrando aproximadamente el 20% de las ventas globales del sector, lo que equivale a cerca de dos mil millones de dólares anuales.
Esta no es la primera vez que Trump amenaza con medidas comerciales contra Francia debido a este impuesto digital. Anteriormente, ya había advertido sobre la imposición de aranceles de represalia a productos franceses tras la aprobación de la tasa, argumentando que esta afecta injustamente a las empresas estadounidenses.
Datos franceses indican que las exportaciones de vino hacia Estados Unidos disminuyeron un 15,9% en 2025, alcanzando 1,9 mil millones de euros, frente a los 2,4 mil millones de euros de 2024. Este descenso ha generado debate sobre si se debe a los aranceles comerciales o a un cambio en las preferencias de los consumidores hacia productos más económicos.
El nuevo aumento de tensiones comerciales se produce en un contexto de crecientes disputas entre Washington y sus socios económicos por los impuestos aplicados a las grandes compañías tecnológicas estadounidenses, situando el comercio digital como uno de los temas principales en la agenda de la cumbre del Grupo de los Siete.



