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Donald Trump firmó dos órdenes ejecutivas para restringir la ciudadanía por nacimiento semanas después de que la Corte Suprema anulara su intento anterior, lo que desató una demanda federal presentada por el ACLU, el Legal Defense Fund, el Asian Law Caucus y el Democracy Defenders Fund.

El expresidente Donald Trump ha emitido dos nuevas órdenes ejecutivas dirigidas a limitar la ciudadanía por nacimiento, apenas semanas después de que la Corte Suprema de Estados Unidos invalidara su intento previo. La medida ha generado una inmediata respuesta legal por parte de varias organizaciones de derechos civiles.
El martes, el American Civil Liberties Union (ACLU), el Legal Defense Fund, el Asian Law Caucus y el Democracy Defenders Fund interpusieron una demanda conjunta ante un tribunal federal en New Hampshire. La acción legal cuestiona directamente las órdenes ejecutivas recién firmadas por Trump, según informó Al Jazeera.
Una de las órdenes busca ampliar categorías muy específicas ya contempladas en la Decimocuarta Enmienda, que excluyen a ciertos individuos de la ciudadanía automática. La segunda instruye al Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad Nacional a actuar contra lo que denomina “turismo de nacimientos”.
Otra disposición establece que se negará la emisión de documentos de ciudadanía a menores nacidos de personal diplomático, miembros presuntos de organizaciones terroristas, personas involucradas en “transacciones comerciales” con el fin de obtener nacimientos en territorio estadounidense y ciertos individuos nacidos en territorios de Estados Unidos.
En junio, la Corte Suprema dictaminó por 6 votos a 3 contra el intento anterior de Trump de poner fin a la ciudadanía por nacimiento. El presidente del tribunal, John Roberts, señaló que existía “escasa evidencia para esta visión drásticamente revisionista”. Además, afirmó que los redactores de la Decimocuarta Enmienda “extendieron esa promesa a ‘toda persona libre nacida en esta tierra’”.
Amia Trigg, subdirectora de litigios del Legal Defense Fund, calificó la nueva iniciativa como una repetición inconstitucional: “La Corte Suprema no pudo haber sido más clara: el intento del presidente Trump de redefinir quién es ciudadano estadounidense mediante acción ejecutiva fue inconstitucional”, declaró.
Aarti Kohli, directora ejecutiva del Asian Law Caucus, describió la estrategia del gobierno como “lanzar todo contra la pared para ver qué se queda adherido”. Por su parte, Stephen Miller, exsubdirector de política de la Casa Blanca bajo Trump, había anunciado previamente su intención de impugnar el fallo de la Corte Suprema, aunque la administración dejó transcurrir sin acción el plazo de julio para solicitar una reconsideración.
El juez conservador Brett Kavanaugh había rechazado previamente la idea de que restringir la ciudadanía por nacimiento fuera inconstitucional. Varios republicanos han enfatizado el tema en los preparativos para las elecciones legislativas de noviembre.



