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La ONU advierte que el brote de ébola en la República Democrática del Congo ha causado al menos 2.128 muertes entre más de 4.500 casos desde su aparición el 15 de mayo, calificándolo como el más veloz jamás registrado.

La Organización de las Naciones Unidas ha alertado de que el brote de virus del ébola en la República Democrática del Congo provoca un fallecimiento cada treinta minutos. Según la entidad, la epidemia avanza a una velocidad sin precedentes y exige una respuesta internacional inmediata y ampliada.
Tom Fletcher, subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios y Coordinador de Ayuda en Emergencias, calificó este brote como “el de mayor velocidad de propagación hasta la fecha”. Subrayó la necesidad urgente de acelerar y extender la acción global antes de que el virus se expanda aún más.
Desde su confirmación inicial en la República Democrática del Congo el 15 de mayo, el brote ha provocado al menos 2.128 muertes entre más de 4.500 personas infectadas, según datos oficiales de la ONU. Las autoridades internacionales advierten que el episodio podría convertirse en el más mortífero registrado desde que se identificó la enfermedad.
Fletcher afirmó que “el ébola está ganando terreno en la República Democrática del Congo” y que “no podemos permitir que el virus supere nuestra capacidad de respuesta”. Repitió la cifra de un fallecido cada media hora y señaló que una población mucho mayor sigue en riesgo.
Los casos se han detectado en seis provincias distintas dentro del territorio congoleño. Además, se han registrado contagios en Uganda y se han observado casos cercanos a la frontera con Sudán del Sur.
Hasta la fecha, los Estados miembros han aportado aproximadamente 300 millones de dólares al fondo específico para hacer frente al brote. La ONU anunció la asignación adicional de 30,5 millones de dólares desde su Fondo Central de Respuesta a Emergencias, junto con otros 24 millones ya destinados para apoyar a la República Democrática del Congo y a cuatro países más en su lucha contra la epidemia.
Fletcher insistió en la necesidad de duplicar las unidades encargadas de los entierros seguros, triplicar la capacidad de los centros de tratamiento, reforzar los sistemas de seguimiento de contactos y mejorar significativamente los servicios de agua, saneamiento y atención médica.
En su llamado final, el alto funcionario instó al mundo a “despertar y actuar con eficacia”.



