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El vicepresidente estadounidense J. D. Vance identifica la dificultad clave en un acuerdo con Irán en los mecanismos que aseguren su cumplimiento futuro.

El vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, afirmó que el "pregunta más difícil" en cualquier acuerdo potencial con Irán radica en si Teherán aceptará mecanismos efectivos que garanticen su compromiso con cualquier documento firmado en el futuro.
Vance expresó optimismo respecto a que Irán aceptaría en un acuerdo no desarrollar armas nucleares, pero señaló que el mayor desafío consiste en los mecanismos de implementación y supervisión que aseguren que Teherán no incumpla ningún pacto posterior, según reportó la cadena NBC News el miércoles.
El vicepresidente recordó que el presidente estadounidense Donald Trump inicialmente mostró dudas sobre la decisión de lanzar ataques contra Irán, antes de que la operación fuera justificada como un intento de impedir que Teherán desarrollara armas nucleares.
Además, señaló que el conflicto llevó a los responsables de Washington a plantearse complejas cuestiones éticas y políticas sobre la legitimidad del uso de la fuerza, indicando que "su trasfondo religioso cristiano influyó en su forma de pensar durante el desarrollo del conflicto".
Vance explicó que la teoría de la "guerra justa" en el pensamiento cristiano obliga a los líderes a formular preguntas muy complejas sobre si la guerra está justificada, y añadió que las respuestas "no siempre son fáciles".
Agregó: "En el mejor de los casos, esta teoría te impulsa a hacer las preguntas correctas. Me encuentro preguntándome constantemente: ¿Está justificado? ¿Es ético? ¿Es lo correcto? Esto impone límites a los líderes políticos, como debe ser".
Por su parte, Irán acusó el martes a Estados Unidos de violar el alto el fuego tras ataques aéreos estadounidenses durante la noche en el sur del país, lo que afectó los esfuerzos negociadores para poner fin a la guerra en Oriente Medio.
Los indicios de avance observados en días recientes retrocedieron, dando paso nuevamente a un lenguaje de escalada pese a que el alto el fuego está vigente desde el 8 de abril. Las amenazas persisten, al igual que el bloqueo del estrecho de Ormuz, lo que ha provocado un fuerte aumento en los precios del petróleo.
Un equipo iraní sostuvo conversaciones en Doha el lunes con la intención de alcanzar entendimientos que permitan poner fin al conflicto que comenzó a finales de febrero.
Para contrarrestar la amenaza iraní, Washington ha ampliado el despliegue de misiles interceptores en Oriente Medio.
La agencia Tasnim informó que los negociadores iraníes buscaron la liberación de activos congelados por un valor de 24 mil millones de dólares, con la posibilidad de disponer de la mitad de esa cantidad una vez firmado un memorando de entendimiento preliminar.
Este punto constituye uno de los temas de mayor discrepancia entre Washington y Teherán, junto con el expediente nuclear que Irán planea abordar en una etapa posterior.
Estados Unidos, que sospecha que Irán busca poseer armas nucleares, exige la destrucción del stock de uranio altamente enriquecido, cuyo destino ha sido incierto desde los ataques israelíes-estadounidenses previos en junio de 2025.



