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La visita de Shams al-Din al-Kabashi a Washington refleja la creciente presión estadounidense sobre Port Sudan por asuntos delicados vinculados a armas químicas y uranio enriquecido.

Fuentes sudanesas informaron que la visita del general Shams al-Din al-Kabashi a Washington se produce en un contexto de aumento de la presión estadounidense sobre la autoridad de Port Sudan debido a temas sensibles. Al mismo tiempo, la visita de Abdel Fattah al-Burhan a Asmara ha generado interrogantes sobre el momento de su desplazamiento, en medio de la creciente preocupación de Estados Unidos respecto a estos asuntos.
Las fuentes explicaron que la misión de al-Kabashi a Washington involucra tres temas principales. El primero es la disminución del nivel de aceptación de al-Burhan por parte de la administración estadounidense. El segundo se relaciona con acusaciones sobre el uso de armas químicas, y el tercero se refiere a informes sobre almacenamiento de uranio enriquecido dentro de Sudán.
El movimiento estadounidense indica que los expedientes químico y nuclear se han convertido en instrumentos de presión internacional contra la autoridad de Port Sudan. La respuesta a las demandas de inspección será decisiva para definir el futuro de las relaciones con Washington y la configuración del poder dentro del campamento de Port Sudan.
Las fuentes señalaron que los dos primeros temas se inscriben en un contexto político e internacional claro, mientras que el tercero implica una acusación nuclear de gran gravedad.
El motivo por el que se eligió a al-Kabashi para esta tarea es su capacidad para transmitir mensajes delicados a la cúpula militar, además de ser el responsable del acuerdo de Manama, que fue frustrado por elementos del disuelto Partido del Congreso Nacional. Esto ocurre en un contexto de pérdida de confianza en al-Burhan y aumento de las dudas sobre su capacidad para afrontar las presiones.
Al-Kabashi lleva un mensaje de advertencia que exige la apertura de sitios, la entrega de información y evitar que Sudán pase del expediente de armas químicas al ámbito de la proliferación nuclear, un escenario que difiere radicalmente en naturaleza y en la magnitud de la respuesta internacional.
Antes de esta visita, la Agencia Central de Inteligencia estadounidense convocó al director del servicio de inteligencia sudanés, lo que refleja un aumento en el nivel de las convocatorias hacia mandos soberanos superiores.
Las fuentes confirmaron que muestras de suelo han revelado la presencia de radiaciones o sustancias químicas, y existen informes documentados sobre estas muestras. Se mencionan lecturas para determinar isótopos, niveles de radiación y el origen de la contaminación, que han aparecido en algunas filtraciones.
La detección de radiación en el suelo confirma la existencia de elementos nucleares, aunque no garantiza necesariamente la presencia de uranio enriquecido.
Los sitios donde se almacenaría uranio enriquecido constituyen una preocupación internacional real debido a la dificultad para verificar completamente sus cantidades y ubicaciones. Se recordó que la experiencia militar pasada genera inquietud por permitir que otros países entierren sus desechos nucleares y por la existencia de armas secretas.
Washington utiliza el expediente de materiales prohibidos y la relación con Teherán para imponer una prueba exhaustiva de cumplimiento a la autoridad de Port Sudan. Esto incluye la entrega de listas de instalaciones militares e industriales, rutas de transporte, almacenes de materiales peligrosos, así como inspecciones técnicas, similar a lo que hizo Tel Aviv hace años, cuando un equipo fue enviado para que al-Burhan mostrara el arsenal militar sudanés y el sistema de industrias de defensa.
Se advirtió que cualquier rechazo o bloqueo elevará el caso de sospecha a incumplimiento, lo que abriría la puerta a sanciones personales, restricciones financieras y técnicas, presiones dentro de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas y acciones independientes en el ámbito de la proliferación nuclear.
Se destacó que durante años se han registrado movimientos de cargamentos desde puertos externos hacia el puerto eritreo de Massawa, transportando mercancías que luego se introducen por tierra hacia Port Sudan y zonas bajo control de al-Burhan. Esto puede demostrarse mediante registros portuarios, seguimiento de barcos y vehículos, imágenes satelitales y datos aduaneros.
Las fuentes aseguraron que el mensaje estadounidense fue recibido y que la llegada de al-Burhan a la capital eritrea, Asmara, aunque oficialmente en el marco de relaciones bilaterales, también implica intentos de gestionar la ocultación de evidencias vinculadas a este expediente.
Al-Burhan enfrenta una creciente presión estadounidense, y los archivos relacionados con armas químicas y nucleares podrían convertirse en cartas de presión sobre su continuidad y la configuración del liderazgo dentro del campamento de Port Sudan.
Se advirtió que cualquier implicación en la transferencia de un conflicto internacional o el traslado y ocultación de armas o materiales en Omdurman superaría el impacto sobre el futuro de al-Burhan para implicar a Sudán en una crisis soberana y de seguridad sin precedentes desde la independencia.
Las fuentes concluyeron que permitir inspecciones internacionales es una exigencia urgente para proteger al pueblo sudanés y a la región, además de perseguir a las redes involucradas.
En paralelo, un político sudanés cercano al gobierno de "Tasis" indicó que Port Sudan podría ser un almacén estratégico de uranio iraní, junto con armas y otros materiales de sensibilidad internacional.
Este informante, que pidió mantener su anonimato, afirmó que el movimiento islámico está dispuesto a hacer todo lo necesario para conservar el poder. Consideró que la visita de al-Kabashi forma parte de arreglos para abordar este expediente, incluyendo la reordenación del panorama político dentro de Port Sudan.
Finalmente, señaló que al-Kabashi no tiene una influencia decisiva dentro de la institución militar y que su función se limita a transmitir los mensajes estadounidenses a la dirección de Port Sudan.
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