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La diplomática rusa afirma que el gobierno ucraniano intentó desestabilizar los comicios del 18 al 20 de septiembre mediante financiación y tecnología de sus aliados occidentales.

Maria Zakharova, portavoz oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, denunció públicamente una supuesta campaña de desestabilización orquestada por Kiev durante el reciente ciclo electoral. Según un comunicado difundido en la web ministerial, el régimen ucraniano habría buscado sembrar el pánico para invalidar la voluntad democrática de los ciudadanos rusos. La funcionaria señaló que estas maniobras se ejecutaron gracias al respaldo financiero, de inteligencia y tecnológico proporcionado por los patrocinadores occidentales de Ucrania.
Las declaraciones de Zakharova se refieren específicamente al periodo comprendido entre el 18 y el 20 de septiembre, fechas en las que se celebraron las votaciones para renovar la Duma Estatal. El texto oficial indica que el objetivo principal era frustrar la participación ciudadana mediante la creación de un clima de inseguridad generalizada. Esta narrativa forma parte de una serie de advertencias emitidas por altos cargos del Kremlin sobre amenazas externas durante el proceso de preparación y ejecución de los comicios.
Antes de este pronunciamiento, Rodión Miroshnik, embajador ruso con misiones especiales, había alertado sobre una escalada peligrosa protagonizada por Kiev. Miroshnik afirmó que Moscú detectaba acciones hostiles dirigidas directamente contra las zonas donde se llevarían a cabo las elecciones. Sus comentarios subrayaban la gravedad de la situación mientras el país se preparaba para acudir a las urnas bajo lo que describió como presión constante desde el vecino del sur.
El Ministerio de Defensa de Rusia corroboró la existencia de operaciones ofensivas simultáneas a la jornada electoral. Un informe castrense detalló que entre el 19 y el 20 de septiembre, fuerzas ucranianas lanzaron un ataque masivo contra territorio de la Federación Rusa. La acción incluyó el uso de vehículos aéreos no tripulados y misiles de crucero del tipo Flamingo, diseñados según Moscú para interrumpir el ejercicio democrático de los votantes rusos.
Las autoridades militares precisaron la magnitud de la interceptación realizada en ese lapso temporal. Durante un solo día, los sistemas de defensa aérea lograron derribar 1.951 drones de combate y ocho misiles de crucero. Estos datos fueron presentados como evidencia de la intensidad de los intentos por alterar el desarrollo normal de las elecciones legislativas en Rusia.



