Líbano
Contactos directos e indirectos buscan la respuesta de Hizbulá a una posible tregua si Israel acepta.

La posibilidad de un alto el fuego en el sur del Líbano depende ahora de una respuesta que aún no llega. Mientras se intensifican las gestiones diplomáticas entre el palacio presidencial de Baabda y la residencia del presidente del Parlamento, Nabih Berri, en Ain al-Tineh, la pregunta clave sigue sin respuesta: ¿aceptaría Hizbulá detener los combates si Israel diera el primer paso?
Hasta la noche del lunes, Berri no había recibido una postura oficial desde el suburbio sur de Beirut, bastión del partido-milicia. Este martes se espera una nueva oleada de contactos, tanto internos como con capitales extranjeras, para destrabar la situación.
El Estado libanés presiona para que Hizbulá se sume al proceso. Paralelamente, las conversaciones con Washington se centran en convencer a la administración estadounidense de la necesidad de calmar la frontera, un paso que consideran indispensable para cualquier avance.


