Líbano
El ministro Paul Marquès participó en un encuentro en Zahle centrado en combatir el discurso de odio y la desinformación mediática.

La Diócesis de Nuestra Señora de la Salvación en Zahle organizó un encuentro nacional y mediático con el ministro de Información, Paul Marquès, bajo el título "Combate contra el discurso de odio y la desinformación mediática". La convocatoria fue realizada por el obispo de la diócesis de Zahle de los católicos romanos melquitas, Ibrahim Ibrahim, y contó con la presencia de la ministra de Medio Ambiente, doctora Tamara Al-Zein, así como de los diputados George Akais, Salim Aoun y Elias Estefan.
También asistieron los exministros Salim Wardé y Aili Marouni, los exdiputados Tony Abu Khater y Shant Jangnian, el patriarca de Antioquía y de todo el Oriente para los católicos romanos melquitas, Joseph Absi, representado por el arzobispo de Zahle y Bekaa, Ibrahim Mikhail Ibrahim, el arzobispo de Zahle para los maronitas, Joseph Maawad, y el metropolitano de Zahle y Bekaa para los ortodoxos, Antonios Al-Souri, representado por el padre Seraphim Makhoul.
Asimismo, estuvieron presentes el vicario episcopal general, archimandrita Elie Maalouf, el gobernador del Bekaa, juez Kamal Abu Joudeh, el fiscal general ante la Corte de Cuentas, juez Fawzi Khamis, el presidente de la Liga de los Católicos Romanos, cónsul Kabi Abu Rajili, el presidente de la Liga Policial, general Fadi Saliba, el fiscal general de apelaciones en el Bekaa, juez Marcel Haddad, el director general de la Secretaría General de la Presidencia de la República, general Elie Mina, y el director general del Ministerio de Agricultura, ingeniero Louis Lahoud.
También participaron la presidenta y directora general de Televisión de Líbano, Alisar Nadaf, la directora general de Relaciones Exteriores en el Consejo de Diputados, Christine Zaatar Maalouf, el presidente y director general de la Fundación de Aguas del Bekaa, doctor Anton Makroun, el presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura, Munir Al-Tini, el presidente de la Federación de Industriales del Bekaa, Nicolas Abu Faisal, el comandante de la zona del Bekaa en las Fuerzas de Seguridad Internas, general Nadim Abd al-Masih, el presidente de la Autoridad de Seguridad Alimentaria en Líbano, doctor Elie Awad, y el presidente del Consejo General Maronita, ingeniero Michel Matta.
También asistieron representantes de partidos como las Fuerzas Libanesas, los Kataeb, la Corriente Patriótica Libre, el Movimiento de Zahle, la Unión Siríaca y los Ahrar, así como los alcaldes de Zahle, Al-Maqlah y Taanayel, ingeniero Salim Ghazaleh; de Chtoura, Michel Matran; y de Ablah, Robert Samaan. Además, estuvieron presentes el presidente de la Asociación de Decanos de Profesiones Médicas, profesor Joseph Bakhach, junto a figuras culturales, sociales, civiles y numerosos periodistas.
Este encuentro se inscribe en el marco del apoyo a los esfuerzos del Ministerio de Información para fortalecer un discurso mediático responsable y consolidar los valores de verdad y convivencia.
La sesión inició con el himno nacional libanés y una palabra de apertura a cargo de la presentadora del evento, la periodista Dolly Al-Qai.
Durante el encuentro, el ministro Marquès rindió homenaje a Antoine Zarzour, decano de los periodistas en Zahle, en reconocimiento a su trayectoria mediática y nacional que abarca más de cinco décadas. La directora general de Televisión de Líbano leyó el certificado de reconocimiento emitido por el ministro de Información, donde se destacó que "este homenaje reconoce las contribuciones de Zarzour en la consolidación de un periodismo libre, la promoción del profesionalismo y el servicio a la palabra sincera, junto a su papel en la fundación y desarrollo de instituciones mediáticas y en la evolución de la legislación mediática, además de su servicio a la ciudad de Zahle y la proyección de su rostro cultural y civilizatorio".
Agregó que "el ministerio honra con este certificado una trayectoria excepcional que representa un modelo de compromiso y entrega, que ha establecido valores de responsabilidad y profesionalismo, haciendo del periodismo un mensaje al servicio de la patria y la humanidad, deseándole salud continua y la continuación de su labor".
Por su parte, Louis Lahoud agradeció al obispo de la diócesis y al ministro Marquès por atender la invitación, elogiando "su iniciativa de honrar a Antoine Zarzour, decano de los periodistas en Zahle y el Bekaa, a quien describió como una luminaria mediática durante 84 años que contribuyó a crear instituciones mediáticas líderes, entre ellas Radio Scoop, Al-Bekaa Press, Al-Rawabi y Al-Asr".
Lahoud resaltó los esfuerzos del ministro Marquès, señalando que "desde que asumió el Ministerio de Información ha impulsado un cambio cualitativo en el trabajo del ministerio y sus instituciones, fortaleciendo la posición del periodismo libanés y contribuyendo a la evolución de la legislación mediática, además de supervisar el caso de Televisión de Líbano y nombrar a la zahleña Alisar Nadaf como su directora".
Concluyó expresando su confianza en el ministro y esperando que "preste mayor atención a los medios en Zahle y el Bekaa, para fortalecer su presencia y la cobertura de actividades y eventos en la región".
El ministro Marquès afirmó que "la solidaridad es una de las prioridades del Ministerio de Información", subrayando que "los valores de amor y tolerancia en el cristianismo se reflejan técnicamente en los medios en lo que se denomina la lucha contra el discurso de odio".
Indicó que "el ministerio realizó una serie de reuniones directas e intensas con diversos medios audiovisuales, escritos y electrónicos, que dieron lugar a acuerdos basados en renovar el compromiso con el profesionalismo en el discurso mediático". Aseguró que "el ministerio adopta una política de asociación con los medios y no ejerce un papel punitivo, asumiendo una responsabilidad compartida basada en el diálogo y la concienciación".
Señaló que "la legislación libanesa abordará por primera vez la lucha contra el discurso de odio, y que el ministerio trabaja, en cooperación con los medios y los influenciadores, para limitar los discursos incitadores y emocionales, especialmente en tiempos de crisis y guerra". Añadió que "enfrentar el discurso de odio no es solo tarea de las fuerzas de seguridad o la justicia, sino que comienza en los medios mediante un rol preventivo que reduce las consecuencias antes de llegar a la justicia o afectar la seguridad".
El ministro también presentó campañas de concienciación realizadas por el ministerio en colaboración con la UNESCO, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), UNIFIL y productoras, destinadas a promover una cultura de expresión responsable, respeto a la dignidad de los demás y sus símbolos religiosos, y a combatir el discurso de odio y la desinformación mediática, mostrando algunos videos relacionados.
Mencionó que "el ministerio creó una unidad especializada para monitorear y verificar las noticias falsas provenientes de administraciones, entidades y fuerzas de seguridad, en un contexto donde la transformación tecnológica ha convertido a cada usuario de teléfono inteligente en un medio capaz de llegar a grandes audiencias". Subrayó que "la última responsabilidad para tratar esta problemática recae en la justicia, que es la autoridad encargada de imponer sanciones disuasorias".
El ministro concluyó enfatizando que "las redes sociales deben permanecer un espacio para el diálogo responsable, no una plataforma para la injuria o el acoso verbal y moral".
En representación del patriarca de los católicos romanos melquitas, Joseph Absi, el obispo Ibrahim entregó una cruz de oro patriarcal de Jerusalén, la condecoración más alta otorgada por la iglesia patriarcal.
El obispo expresó: "Me complace y honra transmitirles los saludos y oraciones de Su Beatitud el patriarca Joseph Absi, patriarca de Antioquía y de todo el Oriente para los católicos romanos melquitas, y representarlo en este encuentro auspicioso que acoge la Diócesis de Nuestra Señora de la Salvación en Zahle, bajo el lema 'Combate contra el discurso de odio y la desinformación mediática'. Esta iniciativa refleja un alto sentido nacional y eclesiástico, y confirma que la iglesia no se limita a proclamar el evangelio dentro de sus muros, sino que lleva su mensaje al corazón de la sociedad, donde se protege la dignidad humana, se defiende la verdad y se construye la paz".
Agregó que "la diócesis de Nuestra Señora de la Salvación en Zahle ha sido a lo largo de su historia un faro espiritual, nacional y cultural, que ha contribuido a la formación humana, preservado la identidad y acompañado los asuntos sociales en las circunstancias más difíciles. No se limitó a su misión pastoral, sino que siempre fue un espacio de encuentro y diálogo, un puente entre la iglesia y la patria, entre la fe y la cultura, y entre la responsabilidad nacional y el compromiso ético. Este encuentro es una extensión natural de ese papel pionero que ha hecho de la diócesis un hogar para toda causa justa y un púlpito para toda palabra de verdad. Por ello, agradezco al señor director general del Ministerio de Agricultura, ingeniero Louis Lahoud, quien tuvo un papel fundamental en organizar este encuentro, poniendo su experiencia y relaciones al servicio de este noble objetivo nacional, convencido de que la cooperación entre las instituciones estatales y la iglesia es un pilar esencial para servir al ser humano y a la sociedad".
Continuó dando una cálida bienvenida al ministro de Información, doctor Paul Marquès, quien atendió esta amable invitación, confirmando con su presencia que la responsabilidad mediática no es solo del ministerio, sino de toda la nación. Cuando los medios son libres y responsables, se convierten en socios en la construcción de la verdad, en la protección de la conciencia pública y en la consolidación de una cultura de diálogo y respeto a la diferencia.
Señaló que "no se puede hablar del papel del periodismo en mostrar la verdad y hacer justicia a la persona sin detenerse en la realidad que sienten los habitantes de Zahle y el Bekaa desde hace muchos años: esta región ha sido frecuentemente objeto de injusticia y exclusión mediática, apareciendo en los noticieros solo en crisis y accidentes, mientras se omiten sus páginas brillantes, sus aportes nacionales y su riqueza humana, cultural y económica. Zahle y el Bekaa no son un margen en la historia de Líbano, sino el núcleo de su identidad; de esta tierra surgieron figuras intelectuales, nacionales y creativas, y de ella se levantó la voz de la moderación, la convivencia y la apertura. Por ello, esperamos que las iniciativas lideradas por el Ministerio de Información sean una oportunidad para establecer una justicia mediática real que reconozca a todas las regiones libanesas y refleje la imagen del Bekaa tal como es: tierra de entrega, producción, cultura y fe, no solo un título pasajero en las noticias. La equidad mediática no es un favor para nadie, sino un derecho para cada región y un deber para un periodismo que quiera ser un espejo fiel de toda la nación".
El obispo añadió que "la elección del tema 'Combate contra el discurso de odio y la desinformación mediática' ocurre en una época en que la palabra puede construir o destruir naciones, sanar heridas o profundizarlas, unir a las personas o sembrar discordia. Por ello, enfrentar la desinformación y el discurso de odio no es solo una batalla mediática, sino una lucha ética, cultural y nacional que requiere la colaboración entre el Estado, las instituciones mediáticas, las universidades, las iglesias y todos los componentes de la sociedad".
Finalmente, agradeció al ministro Paul Marquès por aceptar honrar a una figura mediática destacada de Zahle y el país, el decano de los periodistas en Zahle, Antoine Zarzour, quien enriqueció el periodismo libanés con una carrera profesional de décadas caracterizada por la credibilidad, la seriedad y el compromiso con los valores de verdad y servicio a la persona. Este homenaje es un reconocimiento a toda una generación de periodistas que creyeron que el periodismo es, ante todo, un mensaje de conciencia.
El obispo concluyó transmitiendo al ministro la valoración del patriarca Joseph Absi, quien le encargó otorgarle, en nombre suyo y de la iglesia católica real, la máxima condecoración patriarcal, la "Cruz de Jerusalén dorada". Esta condecoración no es solo un objeto artístico o un protocolo ceremonial, sino que contiene profundas connotaciones espirituales e históricas. La Cruz de Jerusalén, con raíces en la ciudad santa de Jerusalén, de donde se difundió el mensaje de salvación al mundo, simboliza a Jesucristo y la llamada permanente de la iglesia a ser testigo de la verdad, el amor y la paz entre los pueblos. El color dorado representa la gloria que no se basa en el poder o la influencia, sino en el servicio al ser humano, la protección de su dignidad y el compromiso con la verdad y la justicia. Por ello, esta condecoración se reserva a personas que han prestado servicios destacados a la iglesia, la patria o la humanidad, encarnando en su trayectoria valores que coinciden con el mensaje evangélico al servicio del bien común".
Terminó invitando al ministro a recibir la Cruz de Jerusalén dorada como muestra de aprecio y gratitud, y como expresión de confianza en su papel para consolidar un periodismo responsable, libre, comprometido con la verdad y al servicio de la unidad nacional. Deseó que Dios lo bendiga, bendiga a Líbano y que la palabra sea siempre un puente hacia la verdad, un mensaje de amor y una herramienta para construir al ser humano y la patria.
El encuentro finalizó con una oración "por la misión de los medios en Zahle y el Bekaa, y por la paz en Líbano, reafirmando el papel de un periodismo constructivo en el servicio a la sociedad, el fortalecimiento de la unidad nacional y la difusión de los valores de amor y encuentro".
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