Líbano
Las conversaciones militares entre Líbano e Israel en el Pentágono no lograron acuerdos, mientras la violencia aumenta en el sur libanés.

El pasado viernes se celebraron reuniones militares entre representantes de Líbano e Israel en el Pentágono, bajo la supervisión estadounidense, en medio de intensos enfrentamientos en el sur de Líbano. Sin embargo, estos encuentros no produjeron avances concretos ni rompieron el estancamiento de la crisis actual.
Líbano no obtuvo la principal demanda de establecer un alto el fuego firme ni la retirada de las fuerzas israelíes de las aldeas y localidades del sur ocupadas.
Elbrig Colby, subsecretario de Defensa de Estados Unidos para Asuntos de Política, calificó las reuniones entre militares libaneses e israelíes como “fructíferas” y afirmó que apoyarán el proceso político que dirigirá el Departamento de Estado estadounidense la próxima semana. Además, reiteró el respaldo de Washington a la soberanía y unidad territorial de Líbano, así como a la ausencia de grupos armados no estatales, y expresó la expectativa de convocar una nueva reunión próximamente para continuar el proceso de seguridad.
Un funcionario militar libanés señaló que el encuentro no cumplió con las expectativas de Líbano en términos de resultados prácticos. Indicó que la escalada israelí en el sur del país continúa, extendiendo las operaciones militares más allá de la llamada “línea amarilla” y acercándose a la ciudad de Nabatiyeh, lo que genera inquietudes sobre la posible ampliación del conflicto.
El mismo funcionario detalló que las fuerzas israelíes avanzan en tres ejes principales en el sur:
Por el sur de la localidad de Zotar al Sharqi, al norte del río Litani.
Por el sur de la localidad de Yahmar.
Por el sur del eje Dbayin-Balat en el sector oriental.
Asimismo, mencionó que la fortaleza de Shaqif, situada en la localidad de Arnoun y con una posición estratégica que domina el río Litani, el valle de Marjayoun y la zona de Nabatiyeh, está siendo objeto de intensos ataques por parte de las fuerzas israelíes. Se mantienen combates continuos entre el ejército israelí y combatientes de Hezbolá, pero la fortaleza aún no ha caído bajo control israelí.
El funcionario explicó que Hezbolá participa en múltiples combates que han causado bajas a las fuerzas israelíes, aunque no logran detener su avance, que diariamente se extiende más allá de la línea amarilla. Paralelamente, el ejército libanés mantiene desplegados alrededor de siete mil soldados en el sur para cubrir localidades distribuidas entre el norte y el sur del río Litani.
La escalada de violencia persiste este sábado en el sur de Líbano, donde un dron israelí atacó un vehículo pickup en la ruta Haboush-Deir al Zahrani, en la región de Nabatiyeh. Además, tres personas resultaron heridas tras un bombardeo en las inmediaciones del hospital de Nabatiyeh.



