Líbano
Un informe conjunto estima que las pérdidas en producción agrícola en el sur de Líbano superan los 530 millones de dólares tras la guerra.

Un estudio científico exhaustivo sobre los daños y pérdidas en el sector agrícola de las zonas afectadas por la guerra en el sur de Líbano reveló el alcance sin precedentes de las consecuencias para esta actividad, afectando la infraestructura, la producción, los medios de vida de los agricultores, la seguridad alimentaria y el desarrollo rural.
Esta evaluación fue realizada en conjunto por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas de Líbano (CNRS-L) y el Ministerio de Agricultura libanés, con coordinación y apoyo técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA). Su objetivo fue establecer una base científica precisa para estimar los daños, así como definir prioridades para la intervención, recuperación y reconstrucción.
Los resultados indicaron que los daños directos al sector agrícola en las áreas afectadas por el conflicto alcanzaron aproximadamente 41,2 millones de dólares, incluyendo perjuicios en tierras agrícolas, huertos, instalaciones productivas, infraestructura agrícola, maquinaria y equipamiento relacionado con la producción.
El informe también señaló que la superficie afectada directamente que requiere rehabilitación y restauración, excluyendo los cultivos de campo, suma cerca de 1.380 hectáreas, lo que demanda la ejecución de programas especializados para recuperar la capacidad productiva de estas tierras.
Por otro lado, el análisis mostró que la mayor repercusión económica se encuentra en las pérdidas de producción agrícola, con una extensión de 56.320 hectáreas afectadas. Estas pérdidas se deben a la imposibilidad de acceder a las tierras, la interrupción o disminución de las actividades agrícolas, la pérdida de temporadas productivas y el daño a las cadenas de suministro y comercialización.
La valoración total de las pérdidas en producción agrícola fue estimada en aproximadamente 530,5 millones de dólares, reflejando el impacto profundo del conflicto en la economía agrícola local y en los ingresos de las familias rurales, muchas de las cuales dependen directa o indirectamente de la agricultura.
El informe destacó que las pérdidas en producción constituyen la mayor proporción de los daños económicos totales sufridos por el sector agrícola, resultado de múltiples factores vinculados al conflicto, entre ellos la reducción de la productividad, la paralización de las operaciones agrícolas, el aumento de los costos de producción, las dificultades para acceder a los mercados y los efectos negativos sobre los recursos naturales y los sistemas agrícolas locales.
Este estudio representa una referencia científica y nacional clave para orientar los esfuerzos de recuperación y reconstrucción en el sector agrícola, además de proporcionar una base de datos confiable para apoyar la planificación estratégica y definir prioridades de inversión e intervenciones nacionales e internacionales destinadas a restaurar la actividad agrícola y fortalecer la resiliencia de las comunidades rurales afectadas.
Los organismos involucrados en la elaboración del informe afirmaron que los resultados constituyen una herramienta práctica para dirigir recursos hacia las zonas más dañadas, contribuyendo a la rehabilitación de tierras agrícolas e infraestructuras productivas, la recuperación de la capacidad productiva del sector agrícola, el fortalecimiento de la seguridad alimentaria y la consecución de una recuperación económica y social sostenible en el sur de Líbano.
La superficie directamente afectada que requiere rehabilitación y restauración, excluyendo los cultivos de campo, es de 1.380 hectáreas.
El valor de los daños directos asciende a 41,2 millones de dólares.
La extensión de tierras afectadas por pérdidas en la producción alcanza las 56.320 hectáreas.
La estimación total de las pérdidas en producción agrícola es de 530,5 millones de dólares.
Esta evaluación se enmarca en los esfuerzos nacionales e internacionales para documentar el impacto de la guerra sobre el sector agrícola libanés y establecer fundamentos científicos sólidos para los programas de recuperación y reconstrucción, asegurando la restauración de la producción agrícola, la protección de los medios de vida de los agricultores y el fortalecimiento de la sostenibilidad del desarrollo rural y la seguridad alimentaria en las áreas afectadas.



