Líbano
La ministra Tamara Al-Zein afirmó que las pérdidas ambientales por la guerra israelí en Líbano exceden los 512 millones de dólares, además de daños adicionales en 2026.

La ministra de Medio Ambiente, Tamara Al-Zein, declaró que, pese a las profundas dificultades, Líbano mantiene su compromiso ambiental y continúa fortaleciendo políticas e iniciativas para proteger y conservar sus recursos naturales. Subrayó que el país enfrenta un desafío nacional crucial: convertir la rehabilitación ambiental en un eje fundamental de los esfuerzos de reconstrucción y recuperación tras la guerra.
Al-Zein destacó que las pérdidas sufridas por el sector ambiental debido a la guerra israelí contra Líbano entre 2023 y 2024 superan los 512 millones de dólares estadounidenses, a lo que se suman los daños ocasionados por la guerra de 2026.
Estas declaraciones fueron parte del discurso que la ministra pronunció en representación de Líbano durante la Asamblea General del Fondo Mundial para el Medio Ambiente, celebrada en Samarcanda, Uzbekistán.
En su intervención, la ministra señaló que, aunque su territorio es geográficamente pequeño, Líbano posee un patrimonio natural y cultural único, visible en sus bosques, montañas, humedales y en sus ecosistemas costeros y marinos, además de corredores vitales para la migración de aves y otras especies. Este legado ambiental constituye un pilar esencial de la biodiversidad regional y un elemento clave para fortalecer la conectividad ecológica en la región.
No obstante, este patrimonio enfrenta hoy crecientes desafíos y presiones, entre ellos los efectos del cambio climático, la degradación de tierras, la disminución de la biodiversidad, la creciente presión sobre los recursos hídricos y las continuas crisis económicas, junto con los graves impactos ambientales derivados de la guerra israelí contra Líbano.
Según estimaciones del Banco Mundial, las pérdidas en el sector ambiental causadas por la guerra de 2023-2024 superan los 512 millones de dólares, a los que se añaden los daños de la guerra de 2026. El alcance de los daños a los ecosistemas y recursos naturales alcanza un nivel que puede calificarse como exterminio ambiental en su sentido más amplio. Miles de hectáreas de bosques, tierras agrícolas y hábitats naturales fueron destruidos o gravemente afectados, especialmente por el uso de fósforo blanco y la aplicación de glifosato en grandes extensiones. Estas prácticas han provocado una disminución significativa de la biodiversidad, alteraciones en los equilibrios ecológicos y han debilitado la capacidad de resiliencia de las comunidades locales.
A pesar de la magnitud de estos retos, Líbano continúa firme en su compromiso con la acción ambiental y avanza en la implementación de políticas e iniciativas para proteger sus recursos naturales. En los últimos quince meses, el país ha puesto en marcha un conjunto de reformas y medidas prácticas en áreas clave, incluyendo gobernanza ambiental, planificación climática, gestión sostenible de residuos sólidos, tratamiento ambiental adecuado de los escombros de guerra y conservación de la biodiversidad mediante la ampliación, fortalecimiento y diversificación de la red de áreas protegidas, además de promover conceptos de ciudadanía ambiental y educación ecológica.
Simultáneamente, Líbano afronta un desafío nacional fundamental: integrar la rehabilitación ambiental como un componente esencial en los procesos de reconstrucción y recuperación posteriores a la guerra. La restauración de los ecosistemas dañados, la rehabilitación de tierras degradadas y la recuperación de la biodiversidad no son cuestiones secundarias que puedan postergarse, sino condiciones indispensables para lograr un desarrollo sostenible y una reconstrucción capaz de resistir los desafíos futuros.
La ministra concluyó haciendo un llamado al Fondo Mundial para el Medio Ambiente y a sus socios internacionales para que continúen apoyando la agenda de reformas ambientales que Líbano está implementando y respalden sus esfuerzos frente a los desafíos existentes, al tiempo que expresó la expectativa de establecer una colaboración efectiva que contribuya a la recuperación ambiental postbélica.



