Líbano
La comisión de familias de presos en el Líbano informó del fallecimiento de George Abou Sater, de 54 años, en la prisión de Zahlé. Esta es la segunda muerte en las prisiones libanesas en las últimas 24 horas y la quinta en 30 días desde la aprobación de la ley de amnistía.

Informó la "Comisión de Familias de Presos en el Líbano" del fallecimiento del detenido Jorge Abou Sater (54 años), hijo de la aldea de Iaaita en la región de Békaa, dentro de la prisión de Zahlé el miércoles pasado, tras un agravamiento grave de su estado de salud, registrándose así la segunda muerte en las prisiones libanesas en las últimas 24 horas.
Y la quinta en los últimos 30 días desde la aprobación de la ley de amnistía por parte del Parlamento, según indicó la comisión.
En su comunicado, la comisión afirmó que el detenido permaneció sin juicio durante 12 años, y que su estado de salud se deterioró con el paso de los años debido al intenso estrés psicológico y a las condiciones inhumanas que enfrentan las prisiones del país.
La comisión señaló que las circunstancias de la muerte de "Jorge" constituyen un ejemplo flagrante de la negligencia médica a la que están sometidos los detenidos y presos, destacando que el detenido permaneció tendido en la farmacia de la prisión durante más de media hora sin que se tomaran medidas inmediatas de traslado ni se realizara una evaluación médica, según informaron compañeros de celda.
Añadió que el preso hubiera tenido la oportunidad de recibir tratamiento en el hospital y atención médica adecuada que podría haber salvado su vida si se hubiera aplicado la ley de amnistía firmada recientemente por el presidente de la República Joseph Aoun, pero que la demanda constitucional presentada por el diputado Gebran Bassil, ignorando las razones humanitarias, ha congelado el proceso de la ley destinada a aliviar la sobrepoblación y salvar vidas de presos.

Finalmente, la comisión concluyó su comunicado instando al Consejo Constitucional a rechazar la demanda y ordenar la aplicación de la ley de forma urgente, considerando que poner fin a la demora en este asunto se ha vuelto una necesidad imperiosa para detener el aumento de casos de fallecimientos en las distintas prisiones del Líbano.
Por otro lado, la huelga general iniciada por presos en la prisión central de Romie entra en su cuarto día consecutivo, ya que más de 400 presos en el edificio "B" continúan negándose a consumir alimentos y medicamentos en protesta por la suspensión de los efectos de la ley de amnistía general y la reducción de penas excepcionales que esperan una decisión del Consejo Constitucional en los próximos días.



