Líbano
El ministro libanés de Comunicación, Boul Merqas, participó en la 25ª Cumbre Árabe de Medios 2026 en Dubái, donde presentó un nuevo marco legal que promueve la libertad de prensa y moderniza la regulación del sector.

Se inauguraron las actividades de la 25ª Cumbre Árabe de Medios 2026 en el Centro Comercial de Dubái, organizada por el Club de Prensa de Dubái bajo la presidencia de Moni Ghanem Al-Merri, con la participación del ministro libanés de Comunicación Boul Merqas, junto a varios ministros de Comunicación árabes, el ministro sirio de Relaciones Exteriores Asad Al-Shibani, funcionarios de países árabes y del Consejo de Cooperación del Golfo, el asesor del presidente estadounidense Donald Trump Massad Pauls, y líderes mediáticos.
En la ceremonia de apertura estuvo presente como invitado especial el presidente sirio Ahmad Al-Shara, quien pronunció un discurso sobre los desarrollos regionales, la evolución de los acontecimientos en Siria y su futuro, destacando que «la palabra es un mandato» y que la responsabilidad del medio consiste en transmitir la verdad con profesionalismo y conciencia, especialmente en medio de las transformaciones aceleradas que vive la región del Medio Oriente.
Asimismo, Moni Ghanem Al-Merri pronunció el discurso de apertura, dando la bienvenida a los participantes en las actividades de la cumbre, mientras que el secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, Jassem Mohamed Al-Badawi, envió un mensaje a los periodistas sobre su responsabilidad de seguir los acontecimientos con profesionalismo y objetividad.
Dentro del marco de la cumbre, el ministro Boul Merqas participó en una sesión de diálogo con la periodista Mrouj Ibrahim de Sky News Árabe, dedicada al análisis de la experiencia de Líbano en la modernización de su marco legislativo mediático, particularmente tras la aprobación de la nueva Ley de Comunicación.
Merqas afirmó que la ley constituye un «marco legislativo moderno y unificado para todas las ramas del sector mediático», adaptable y actualizable para responder a las transformaciones tecnológicas y digitales que atraviesa el sector, señalando que su aprobación se produjo tras 16 años de debates en comisiones parlamentarias, con la participación de organizaciones internacionales y locales, entre ellas la UNESCO y la Fundación Habilidades, así como expertos y actores vinculados al sector mediático y legislativo.
Destacó que la ley incluye una serie de reformas fundamentales, entre las que figuran la eliminación de penas privativas de libertad y la prohibición de la detención preventiva en casos de publicación y medios, el establecimiento de multas monetarias como sanciones principales, la supresión del Tribunal Penal de Prensa y la exclusión del poder judicial militar en asuntos mediáticos, y la creación de un tribunal civil especializado para conocer los litigios relacionados con el periodismo.
Señaló que la ley incorpora garantías para proteger a los periodistas, la independencia del trabajo redaccional y la confidencialidad de las fuentes, además de regular el derecho a la réplica y corrección, separar el contenido redaccional del comercial, y establecer límites en la propiedad y financiamiento para promover la transparencia, la pluralidad y reducir el monopolio en el sector mediático.
También abordó la regulación de los medios digitales y electrónicos, considerándolos uno de los aspectos más novedosos de la ley, al incluir por primera vez en el marco legal a sitios y plataformas mediáticas profesionales, y adoptar el sistema de «conocimiento y noticia», sin someter a licencia previa a las plataformas digitales ni a blogs personales.
Destacó que la ley crea una nueva entidad nacional independiente de comunicación con personalidad jurídica y autonomía financiera y administrativa, encargada de regular el sector y ejercer funciones de supervisión y regulación, lo que representa una transición del modelo tradicional de control administrativo hacia un modelo de autoridad reguladora independiente.
Abordó también disposiciones contra el monopolio y en favor de la transparencia en la propiedad y fuentes de financiamiento de los medios, la regulación de encuestas de opinión y publicidad, así como la lucha contra el discurso de odio, la incitación, noticias falsas y manipuladas, todo ello dentro de un marco legal que equilibra la libertad de expresión con la responsabilidad mediática.
El diálogo también trató la experiencia de Líbano frente al discurso de odio y la desinformación, especialmente durante las crisis y cambios que ha vivido el país y la región, y los esfuerzos realizados por el Ministerio de Comunicación en colaboración con organizaciones internacionales y locales y empresas productoras de contenido para promover un periodismo responsable que proteja el derecho del público al acceso a la información y limite la difusión de datos engañosos.
Merqas reveló que el ministerio trabaja en la elaboración de un proyecto de ley específico para regular la actividad de los influenciadores y creadores de contenido, indicando que está en las últimas etapas de redacción, adaptándose a los cambios en el panorama mediático y digital, manteniendo al mismo tiempo la libertad de expresión, y que será presentado posteriormente como borrador para debate con los actores del sector.
Sobre el avance de Líbano en el índice internacional de libertad de prensa, Merqas señaló que el país ha avanzado desde el inicio del mandato presidencial, superando a más de 25 países asiáticos y árabes, y expresó la expectativa de lograr mayores progresos tras la aprobación de la nueva ley de comunicación, calificada por la organización Reporteros Sin Fronteras como una ley «largamente esperada», según informó el ministro.
Acompañando la cumbre, Merqas se reunió con varios de sus homólogos ministros de Comunicación y presidentes de entidades mediáticas de Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Egipto y Siria, así como con directores generales y jefes de instituciones mediáticas internacionales y canales de televisión en Dubái y Abu Dabi, discutiendo formas de fortalecer la cooperación mediática y resaltar la imagen de Líbano en los medios, además de invitarlos a visitar Líbano y organizar foros mediáticos allí.
También se reunió con miembros de la comunidad libanesa en la consulado de Líbano en Dubái, acompañado por el embajador de Líbano en Emiratos Árabes Unidos, Tarik Minnane, y el cónsul general Éli Arab, donde presentó los esfuerzos del gobierno y escuchó las necesidades de los ciudadanos libaneses.
Además, el ministro respondió a la invitación del presidente de la Autoridad Nacional de Comunicación de Emiratos Árabes Unidos, Sheikh Abdullah Al-Hamad, para asistir a una cena oficial de trabajo ministerial.



