Líbano
Presidente Aoun descarta encuentro con Netanyahu antes de acuerdo final con Israel
El presidente Aoun afirma que no se reunirá con Netanyahu hasta alcanzar un acuerdo definitivo entre Líbano e Israel y destaca la importancia de las negociaciones bajo mediación estadounidense.

El presidente de la República, Michel Aoun, confirmó durante la segunda parte de una entrevista con la corresponsal principal de la cadena estadounidense CNN, Christiane Amanpour, en el Palacio de Baabda el pasado viernes, su disposición a continuar las negociaciones con Israel bajo mediación estadounidense, ya que no dispone de otra alternativa. Señaló que intenta aprovechar el interés personal del presidente Donald Trump para poner fin al conflicto y que confía en él y su equipo para lograr avances. Aoun destacó que en los últimos dos días se alcanzó un importante progreso tras negociaciones arduas, que resultaron en un alto el fuego a cambio de la retirada de Hezbolá del sur del Líbano.
El mandatario explicó que actualmente se trabaja en un acuerdo de no agresión o un pacto de seguridad, y que en cuanto al acuerdo de paz, Líbano forma parte de la iniciativa árabe presentada en 2002 y está comprometido con ella. Aclaró que no es posible pasar directamente del primer punto al último, sino que se deben seguir varias etapas, siendo la intermedia la eliminación del estado de hostilidad entre Líbano e Israel.
Aoun remarcó que, conforme al artículo 52 de la Constitución, las negociaciones están reservadas al presidente de la República, pero que las lleva a cabo en estrecha consulta con el primer ministro y el presidente del Parlamento, asegurando que están unidos para poner fin a la guerra.
Dirigiéndose a los libaneses, expresó que es consciente de su cansancio y de su fe en el país, y que merecen vivir en paz, seguridad y estabilidad, en un Líbano próspero y libre de corrupción, lo cual considera su deber y compromiso.
Negociaciones y postura sobre el conflicto con Israel
En respuesta a una pregunta sobre la incapacidad de Israel para alcanzar sus objetivos debido al cambio en la estrategia militar de Hezbolá y sobre su disposición a continuar las negociaciones bajo auspicio estadounidense, Aoun reiteró que no tiene otra opción y que busca aprovechar el interés personal del presidente Trump para resolver el conflicto. Recordó que a comienzos de este mes, tras negociaciones difíciles, se logró un alto el fuego a cambio de la retirada de Hezbolá del sur del Líbano, y enfatizó la necesidad de seguir intentando encontrar una solución por todos los medios disponibles para poner fin al conflicto, lo cual beneficia a ambas partes.
El presidente insistió en que el acuerdo actual es un pacto de no agresión o un acuerdo de seguridad, con el objetivo de terminar definitivamente la hostilidad entre Líbano e Israel, lo que podría ser un preludio para una paz justa y completa. Subrayó que Líbano está comprometido con la iniciativa árabe de paz de 2002, pero que el proceso debe avanzar paso a paso, siendo la eliminación de la enemistad el paso intermedio.
Condiciones para el diálogo con Hezbolá y entrega de armas
Aoun afirmó que no puede reunirse con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en este momento. Sobre la entrega de armas por parte de Hezbolá, dado su deseo de continuar la lucha, explicó que este movimiento surgió como reacción a la invasión israelí de 1982 y que la guerra debería haber terminado en 2000, cuando las armas cumplieron su propósito al liberar el país. Sin embargo, después de ese año, Hezbolá cometió errores estratégicos importantes.
El presidente detalló que la estrategia debe centrarse en eliminar las causas que justifican la existencia de esas armas, mediante el fin del conflicto y el fortalecimiento de las instituciones estatales, incluyendo las fuerzas de seguridad y el ejército libanés, así como otras entidades gubernamentales. Abogó por un diálogo razonable con Hezbolá y por ofrecerle opciones, asegurando que el Estado está preparado para proteger a todo el país.
Subrayó que los seguidores de Hezbolá son libaneses con derecho a vivir dignamente, pero bajo la protección del Estado. Advirtió que si no aceptan entregar sus armas o negociar con el gobierno, deberán asumir la responsabilidad ante su pueblo, que se distanciará de ellos.
Perspectivas sobre un posible conflicto interno y fortalecimiento estatal
Ante la preocupación por un enfrentamiento militar interno con Hezbolá, Aoun mencionó la existencia de un concepto militar basado en "preparar el campo de batalla", que no implica desplegar tanques o artillería, sino crear las condiciones necesarias y eliminar las causas que originan la presencia de armas. Solo así se podrá avanzar. Esta estrategia incluye múltiples esfuerzos, donde las operaciones militares representan solo un 10%, mientras que el resto está vinculado a aspectos sociales, políticos y económicos.
Recordó que en 1975, tras el colapso del ejército libanés, las instituciones gubernamentales se fragmentaron y surgieron milicias locales cristianas e islámicas, a las que la población acudía en busca de seguridad y necesidades básicas. Ahora, afirmó, es momento de que el gobierno reemplace a esas milicias.
Reiteró la necesidad de fortalecer las instituciones estatales, tanto las fuerzas de seguridad y militares como otras, y de eliminar las causas que justifican la existencia de armas, advirtiendo que de no hacerlo, la situación será catastrófica y los objetivos no se cumplirán.
Evaluación del poder de Irán y Hezbolá tras el último conflicto
En cuanto a la fuerza de Irán y Hezbolá tras la última guerra, Aoun consideró que su poder no se mide solo por sus capacidades materiales, sino también por su presencia y voluntad. Destacó que incluso la permanencia de una sola persona es importante para ellos, y citó ejemplos históricos donde fuerzas convencionales involucradas en guerras desiguales no lograron sus objetivos, enfrentándose a costosas guerras de desgaste. Señaló que la cuestión no es solo el potencial, sino la existencia, la doctrina y la voluntad que hacen que su acción sea "sagrada".
Además, mencionó que los iraníes son conocidos por tejer alfombras, una actividad que requiere mucho tiempo, lo que se refleja en su diplomacia y estrategia.
Trayectoria militar y compromiso con la paz
Sobre su larga carrera militar, Aoun explicó que sirvió en el ejército durante 42 años, ocho de ellos como comandante, y que fue herido en dos ocasiones, conservando fragmentos en su cuerpo. Relató haber sufrido los horrores de la guerra, por lo que prefiere las negociaciones a los conflictos armados para evitar que sus hijos y los libaneses vivan las mismas dificultades que él experimentó.
Rol presidencial y coordinación con el gobierno
Respecto a sus atribuciones y papel como presidente, afirmó que juró proteger el país y mantener la soberanía de su territorio. Su deber es trabajar estrechamente con el primer ministro y el presidente del Parlamento. Comentó que coordinan y sincronizan en los detalles más minuciosos de los problemas y asuntos en los que trabajan, pero que las negociaciones están reservadas al presidente según el artículo 52 de la Constitución. Sin embargo, las realiza en estrecha consulta con el primer ministro y el presidente del Parlamento, asegurando que están unidos para poner fin a la guerra.
Influencia del presidente del Parlamento en Hezbolá
Sobre la capacidad del presidente del Parlamento, Nabih Berri, para convencer a Hezbolá, Aoun señaló que Berri lleva 40 años intentando desarrollar el sur del país, es un hombre de Estado que busca terminar la guerra por medios pacíficos y, como representante único de los chiíes en ese cargo, realiza un trabajo sensible. Destacó que Berri puede desempeñar un papel fundamental, lo que efectivamente hace, pero advirtió sobre la necesidad de evitar un enfrentamiento militar con Hezbolá y tener en cuenta la delicada situación dentro de la comunidad chií. Berri intenta persuadirlos para que entreguen sus armas en beneficio de los chiíes y del país.
Unidad nacional frente a propuestas de federalismo
En cuanto a las llamadas a la federalización y división, Aoun enfatizó que el deber del Estado es unificar el país, recordando que esa es la historia de Líbano y que ni la historia ni el país pueden ser cambiados.
Mensaje a la población israelí y llamado al diálogo
Al responder sobre el mensaje que desea enviar a los israelíes que ven el programa, el presidente preguntó si realmente quieren vivir en una guerra interminable y si no están cansados del conflicto desde 1948. Les cuestionó si desean vivir en paz y les propuso sentarse a dialogar. Se dirigió al gobierno israelí señalando que es hora de que la fuerza de la razón supere la razón de la fuerza, pues las soluciones militares no garantizarán seguridad a la población del norte. Les instó a mostrar compromiso y voluntad para poner fin a la guerra por el bien de los pueblos de ambos lados de la frontera. Afirmó que están listos, comprometidos y dispuestos, y preguntó si ellos también lo están; si es así, deben sentarse a conversar, y si no, no vivirán en seguridad.
Relación con Irán y soberanía libanesa
Respecto a su mensaje para Irán, Aoun expresó que buscan una buena relación basada en el respeto mutuo y la no injerencia. Recordó que Líbano es un país soberano con un gobierno soberano, y que si desean dialogar, son bienvenidos, pero sin intervenir. Admitió que sus intereses pueden no coincidir con los de Irán, y que el pueblo libanés paga el precio, con casas destruidas y muertes, para servir a intereses ajenos al país. Subrayó que ha llegado el momento de reconocer esta realidad y que Irán no tiene derecho a interferir en los asuntos internos de Líbano. Señaló que otros países intentan ayudar, mientras que Irán no, sino que busca destruir el país para sus propios intereses.
Compromiso con el pueblo libanés y confianza en su futuro
Dirigiéndose a los libaneses, Aoun reconoció su cansancio y fe en el país, y su derecho a vivir en paz, estabilidad y seguridad en un Líbano libre de guerra y corrupción. Afirmó su compromiso para lograrlo y expresó confianza en la determinación, creatividad y perseverancia del pueblo libanés para hacer grande nuevamente a Líbano.
Expectativas sobre el papel del presidente Trump en la región
En cuanto a la posible ayuda del presidente Trump para alcanzar estos objetivos, Aoun consideró que el mandatario estadounidense está comprometido y que sus llamadas e intervenciones personales evidencian su deseo de poner fin a la situación, ya que se interesa por la estabilidad regional y sabe que la estabilidad de Líbano es crucial para la región. Indicó que habrá que observar cómo evolucionan los acontecimientos y qué acuerdo se alcance entre Estados Unidos e Irán, el cual influirá positiva o negativamente en la región, afectada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Espera que el conflicto termine pronto, dado que sus consecuencias impactarán la seguridad regional.
Destacó que las acciones del presidente Trump requieren valentía y sabiduría para finalizar la guerra mediante negociaciones, y que actualmente está trabajando en ello, confiando en que logre resolver el conflicto lo antes posible para que toda la región disfrute de estabilidad y seguridad.
Propuesta para zonas piloto y control militar
Al confirmar que trabaja para mantener el alto el fuego con Israel, Aoun reveló que se planteó la idea de establecer zonas piloto durante la Navidad, cuando se reforzó la presencia libanesa en las reuniones en Naqoura con la incorporación del civil, embajador Simon Karam. La propuesta consiste en entregar una zona al ejército libanés para que la controle, como área experimental que luego se extendería a otras regiones, con planes para su reconstrucción.
El presidente sugirió comenzar con la zona de la fortaleza de Shaqif, por su valor histórico y proximidad a Nabatiyeh, una de las mayores áreas con mayoría chií. La idea es que los israelíes se retiren de allí y el ejército libanés tome el control, siempre que se asegure el alto el fuego, ya que no es posible enviar soldados libaneses mientras continúe el combate, lo que pondría en riesgo sus vidas.
Condición para el fin del conflicto y rechazo a declaraciones iraníes
En la primera parte de la entrevista emitida el viernes, Aoun subrayó que la única manera de terminar el conflicto entre Líbano e Israel es mediante negociaciones, y que Netanyahu, los israelíes y Hezbolá deben entender que están librando una guerra inútil, cuya estrategia es miope y conduce a resultados contraproducentes.
Insistió en que el trato con Hezbolá debe ser local, responsabilidad del Estado y el gobierno, pero con la condición de eliminar las causas que justifican la existencia de sus armas, es decir, la retirada israelí y el fin del conflicto.
El presidente rechazó categóricamente la declaración de la Guardia Revolucionaria Iraní, que tiene gran influencia sobre Hezbolá, en la que se manifestó en contra del acuerdo alcanzado, señalando que usan a Líbano como una carta de negociación en sus tratos con Estados Unidos.
Aoun destacó el deseo de vivir en paz y afirmó que los libaneses merecen no ver sus hogares destruidos cada cinco o diez años. Reconoció que están cansados y que dependen de él, por lo que considera su deber hacia su pueblo. Subrayó que su pueblo es el libanés, no el de Naim Qassem.





