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Líbano

Rau: ¡La Iglesia no teme a la inteligencia artificial!

El patriarca maronita cardenal Bechara Boutros al-Rai afirmó que la Iglesia no tiene miedo ante la inteligencia artificial, destacando su papel transformador en la educación y el deber de humanizar la tecnología.

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Rau: ¡La Iglesia no teme a la inteligencia artificial!
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El patriarca maronita cardenal Bechara Boutros al-Rai, presidente del Consejo de los patriarcas y obispos católicos en Líbano, inauguró el 32º congreso anual de las escuelas católicas en Líbano, en la Escuela Santa María de Zouk Mosbeh bajo el lema "La profesión docente en la era de las nuevas inteligencias: una misión renovada", en presencia del patriarca Mar Ighnatios Youssef III Younan, del patriarca Rafael Bedros XI Minassian, del arquimandrita Sabah Abbas representando al patriarca Yousef Abassi, de la ministra de Educación Superior y de la Cultura Reima Karami, del ministro de Comunicación Paul Murr, de los diputados Naima Efram, Chouki Dakache y Antoine Habchi, del monseñor Abdou Yaacoub, de la exdiputada Bahia Hariri, del obispo Joseph Soueif, presidente de la comisión episcopal de escuelas católicas, del padre Joseph Nsour, presidente de la secretaría general de escuelas católicas, del director general de Educación Fadi Yirka, de la presidenta del Centro Pedagógico de Investigación y Desarrollo Hayam Issa, del presidente de la asociación de maestros Naima Mahfoud, de representantes de la Dirección General del Ejército, de las Fuerzas de Seguridad Interior y de la Seguridad General y de la Seguridad del Estado, del presidente de la Liga Maronita ingeniero Maroun Halaw, de varios rectores universitarios, funcionarios educativos, directores de escuelas, maestros y padres.

Bo Khalil

La sesión inaugural comenzó con el himno libanés y el himno de las escuelas católicas. La presentadora Samer Bo Khalil declaró que "el mundo atraviesa un momento decisivo con la llegada de la era de la inteligencia artificial", subrayando que "la educación no se limita a transmitir información, sino que consiste en construir la personalidad, formar la conciencia y descubrir el significado".

Destacó que "la inteligencia artificial es una cuestión ética, pedagógica e humana, y que la responsabilidad de regularla no recae únicamente en las empresas, sino que requiere una participación social", advirtiendo contra su uso "en competencia militar y económica y contra la manipulación que desplaza la educación a favor del gasto militar".

Y afirmó que "el futuro de la educación no se determina por el número de dispositivos o aplicaciones, sino por colocar al ser humano en el centro de la tecnología y la conciencia en el centro del conocimiento", señalando que "la máquina no puede sustituir al maestro que da confianza al estudiante diciéndole: 'Tú puedes'".

Nasr

Por su parte, el padre Joseph Nsour, presidente de la secretaría general de escuelas católicas, indicó que el tema del congreso "La profesión docente en la era de las nuevas inteligencias: una misión renovada" demuestra que "la educación está en el corazón de la misión de la Iglesia", y que la escuela católica es un componente fundamental para servir al ser humano y construir una nación definitiva para todos sus hijos.

Señaló que "las preguntas planteadas hoy tocan lo esencial del ser humano, el significado del conocimiento, el papel de la escuela y la misión del maestro en un mundo que cambia con una velocidad sin precedentes", destacando que "el cambio no afecta solo los planes de estudio, sino también el mismo significado del conocimiento y su forma de producción, ya que la máquina ahora puede escribir, traducir, analizar, programar, dibujar y responder preguntas complejas en segundos".

El padre Nsour afirmó que "la escuela 'construye al ser humano', es el lugar donde el estudiante aprende a pensar, a cuestionar, a distinguir, a elegir y a asumir la responsabilidad de sus decisiones", enfatizando que "el rol más importante recae sobre el maestro, quien constituye el pilar fundamental para fomentar el pensamiento crítico y la educación en valores".

Dijo que "el verdadero desafío radica en la renovación del maestro, para que sea creativo, productor de conocimiento y portador de una misión que participe en la construcción del ser humano y de la sociedad", al tiempo que se preguntaba sobre "la realidad del maestro y si siente seguridad profesional y oportunidades de desarrollo".

Destacó que "las direcciones de las escuelas reconocen profundamente esta cuestión y buscan soluciones, aunque los desafíos trascienden sus capacidades y requieren la intervención del Estado para asumir sus responsabilidades y encontrar soluciones sostenibles", considerando que "el maestro renovado es hijo de una escuela renovada que acompaña la modernidad sin perder su identidad, siendo digital sin perder su humanidad".

El padre Nsour se detuvo en la situación de Líbano, sacudido por guerras en el sur y crisis económicas y sociales, afirmando que "lo que el educador construye en la mente y el corazón del niño permanece como la base de una nación que no desaparece", y que las escuelas católicas han mantenido firme su misión incluso en las condiciones más difíciles.

Señaló que "desarrollar el entorno escolar exige desarrollar el entorno legislativo, incluyendo la actualización de leyes como la ley 515 para lograr justicia y transparencia", y llamó a "una colaboración sincera" entre el ministerio, el centro pedagógico, la asociación de maestros y las federaciones de padres, para alcanzar un nuevo pacto pedagógico que convierta la educación en una cuestión nacional por encima de los enfrentamientos".

El padre Nsour insistió en que "el éxito de los nuevos planes de estudio requiere preparar a los maestros y asegurar recursos, con la necesidad de comenzar la capacitación y la experimentación desde el inicio del año escolar actual", afirmando que "el examen de bachillerato es garantía de igualdad", y que lo necesario es "recuperar la confianza en los exámenes oficiales" y mantener su integridad como un contrato de confianza entre el Estado y la sociedad".

Planteó cinco compromisos prácticos: emitir un marco que integre la inteligencia artificial en la educación, establecer un plan sostenible para la formación del maestro y la transformación digital, adoptar una mecánica de diálogo constante con todos los actores educativos, desarrollar un nuevo modelo de sostenibilidad escolar basado en la clasificación del rendimiento y la distinción de las misiones, y fortalecer la cooperación entre las escuelas católicas y las instituciones del sindicato de escuelas privadas para compartir recursos y experiencias".

Finalmente, el padre Nsour afirmó que "la educación en las escuelas católicas está interrelacionada con una escuela sostenible, un maestro digno de vida y una familia capaz de garantizar la educación de sus hijos, para que la escuela permanezca fiel al Evangelio de Cristo y creadora de esperanza en la tierra nacional".

Karami

La ministra de Educación inició su discurso con un saludo a los asistentes, agradeciendo el papel del patriarca al-Rai en hacer de la educación una prioridad en sus intereses y posiciones nacionales, y el papel del obispo Joseph Soueif en proteger la misión de las escuelas católicas y fortalecer su presencia pedagógica y nacional. También agradeció a la secretaría general de escuelas católicas por organizar el congreso y elegir su tema, diciendo que "el sector educativo en Líbano ha vivido durante años bajo el peso de crisis continuas, desde la crisis económica y la interrupción del acceso a la educación, el desplazamiento, las guerras y los ataques, hasta el cierre de escuelas y el gran retroceso en la capacidad de los maestros, familias y organizaciones para continuar".

Insistió en que "no se puede convertir el manejo de emergencias en una manera permanente de gestionar la educación".

Anunció que "el desafío no es simplemente resistir, sino transformarnos y avanzar mientras gestionamos la crisis hacia la construcción del futuro", señalando que "la visión del Ministerio de Educación y Formación para 2040" constituye el marco nacional para construir un sistema educativo más resiliente, renovado, más justo, de mayor calidad y más responsive a las necesidades cambiantes de los estudiantes y la sociedad".

Explicó que "esta visión se basa en siete objetivos interrelacionados que combinan la calidad de la enseñanza, el desarrollo de la escuela, el empoderamiento del maestro, la transformación digital y el fortalecimiento del tejido social, lo que capacita a los jóvenes libaneses para vivir, trabajar y participar responsablemente en una sociedad en rápida evolución".

Enfatizó que "el maestro es la piedra angular de esta visión", diciendo: "La visión 2040 no se cumplirá solo con políticas, planes y documentos, sino con el maestro educador profesional, que posee iniciativa y autonomía profesional y que lidera el cambio dentro de su aula, escuela y comunidad".

En cuanto a la transformación digital, afirmó que "la tecnología y la inteligencia artificial no son fines en sí mismos, sino medios para mejorar el aprendizaje, ampliar el acceso y apoyar al maestro en responder a las necesidades de los estudiantes", insistiendo en que "los maestros son quienes lideran, y la tecnología es una herramienta en sus manos".

La ministra Karami dijo que "lo que se necesita es no tratar la inteligencia artificial con miedo ni con admiración ciega, sino aprovechar sus potencialidades para personalizar el aprendizaje y ampliar el acceso al conocimiento, protegiendo al mismo tiempo los datos y la privacidad de los estudiantes, garantizando la equidad de oportunidades y desarrollando la capacidad de los maestros para usarla de forma pedagógica, ética y responsable".

Señaló que "la tecnología puede proporcionar información, pero no puede comprender las emociones del estudiante, tocar su corazón y alma, darle confianza ni construir en él conciencia, valores y responsabilidad".

En relación con los maestros, Karami afirmó que "hablar con sinceridad sobre la imagen renovada del maestro y la visión ambiciosa de la educación no puede realizarse mientras los maestros viven preocupados diariamente por sus salarios, su seguridad social y su capacidad de continuar", enfatizando que "la supervivencia del sistema educativo no puede depender del sacrificio de su dignidad y derechos".

Indicó que "continuará llevando las demandas legítimas de los maestros y defendiéndolas dentro del Consejo de Ministros, reconociendo que su resolución trasciende las competencias del gobierno y del ministerio y requiere una decisión nacional y un compromiso responsable", señalando que "se compromete a proteger los derechos de los maestros, ofrecerles oportunidades de desarrollo profesional continuo y involucrarlos en los procesos de reforma".

Sobre los planes de estudio actualizados, dijo que su implementación representa "la prueba real de la visión 2040", explicando que lo que realiza el ministerio "no es solo una actualización de libros", sino un cambio en la filosofía del plan, en su concepción del conocimiento, del aprendizaje y del estudiante, pasando el foco de la cantidad de información que el estudiante memoriza hacia su capacidad para comprender lo que aprende, aplicarlo, transferirlo a contextos nuevos, utilizarlo en análisis, resolver problemas y tomar decisiones, basándose por tanto en el enfoque de las competencias".

La ministra Karami aclaró que "los planes de estudio combinan competencias específicas de las materias y competencias transversales, como el pensamiento crítico y creativo, la resolución de problemas, la investigación, la comunicación y la colaboración, la gestión de uno mismo, la iniciativa y el uso consciente y responsable de la tecnología, lo que coloca al estudiante en el centro del proceso pedagógico y lo ve como un ser humano integral".

Dirigiéndose a los maestros y maestras de las escuelas católicas, los consideró "socios fundamentales" en la implementación, experimentación y evaluación de los planes de estudio actualizados, y los instó a ser líderes en consolidar las características del maestro profesional que sustenta la visión 2040, afirmando que "el ministerio considera la educación privada como parte esencial del sistema educativo nacional y como socio indispensable para que la reforma educativa no pueda completarse sin ella".

Al mismo tiempo, insistió en que "la importancia de la educación privada no significa en absoluto que el Estado abandone su responsabilidad fundamental de proteger y fortalecer la escuela pública", afirmando que "la escuela pública es la garantía del derecho a la educación y la igualdad entre los hijos de Líbano", y que su fortalecimiento "es una prioridad nacional sin alternativas".

Concluyó con una llamada a un "diálogo responsable" que equilibre la continuidad de las instituciones, los derechos de los maestros y la capacidad de las familias para soportar cargas, afirmando que estos temas "no se resuelven con enfrentamientos ni con divisiones, sino con cifras, transparencia y consulta", y que "la visión 2040 no es un documento para el futuro lejano, sino las decisiones que tomamos hoy".

Rai

Por su parte, el patriarca al-Rai afirmó que "la inteligencia artificial nos ha introducido en una 'nueva era' en la que el conocimiento se acelera de forma sin precedentes", enfatizando que "la pregunta ya no es solo cómo usarla, sino cómo hacer que sirva al ser humano sin que el ser humano se convierta en su servidor". Consideró que "la inteligencia artificial no elimina la profesión docente, sino que la invita a 'reinventarse'".

Explicó que "el rol del maestro ya no es ser la fuente principal de información, sino transformar la información en conocimiento, el conocimiento en comprensión, la comprensión en capacidad de discernimiento, elección y creatividad, y que la educación pase de almacenar información a construir la capacidad de pensamiento, de la enseñanza directa al análisis y la deducción, y de preparar al estudiante para el examen a prepararlo para la vida".

Dijo que la inteligencia artificial "no pone fin a la profesión del maestro, sino que pone fin a una imagen antigua de la profesión del maestro", insistiendo en que "el maestro que construye la mente, desarrolla la personalidad, despierta el interés y educa en el discernimiento y la responsabilidad, hace que la tecnología sea una herramienta adicional entre sus manos".

Reafirmó que "la Iglesia no teme a la inteligencia artificial", advirtiendo al mismo tiempo contra "avanzar tecnológicamente y retroceder humanamente", y que las escuelas no se conviertan en "más inteligentes y menos sabias, más conectadas y menos comunicativas, más rápidas y menos profundas". Enfatizó que "la modernización no está en colocar una computadora en el aula, sino en renovar el pensamiento pedagógico".

Señaló que "la imagen del maestro nuevo es el 'maestro de la sabiduría' en la era de la información, el 'maestro de la comprensión y el discernimiento' en la era de las respuestas rápidas, el 'guardián de la relación humana' en la era de la pantalla, y el 'maestro del ser humano' en la era de la inteligencia artificial", y llamó a "capacitar continuamente a los maestros sobre estas herramientas, sus capacidades, sus límites y sus riesgos".

Destacó que "la escuela católica no educa solo la mente, sino el ser humano completo", afirmando que "la escuela del futuro no es la que tiene más tecnología, sino la que sabe por qué la usa, cuándo la usa y para qué propósito". Dijo: "No queremos una escuela contra la tecnología ni una escuela sometida a ella, sino una escuela que la dirija pedagógica, ética e humanamente, y que permanezca fiel a su misión de formar al ser humano en su totalidad".

Llamó a "redescubrir la profesión docente, modernizar los planes de estudio, invertir en los maestros antes que en los dispositivos, y enseñar a los hijos a usar la inteligencia artificial con conciencia, libertad y responsabilidad", afirmando que "el progreso debe ser una oportunidad para que el maestro regrese al núcleo de su misión como formador de seres humanos, constructor de mentes, acompañante de generaciones y portador de una misión, y que la educación permanezca 'fiel al ser humano'".

Antes del inicio de la sesión inaugural, el congreso incluyó una estación artística presentada por el artista Georges Khobaz, quien habló sobre su experiencia con la escuela católica en la que recibió su educación, y el papel que jugó en ayudarlo a descubrir su talento, definir su camino y determinar quién quería ser.

También presentaron los artistas Leyal Naame y Nadar Khouri una serie de himnos, seguida de una danza expresiva presentada por estudiantes de la escuela Val Pierjak, junto con una presentación de video sobre el papel del maestro y su importancia en la vida de los estudiantes y su trayectoria".

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