Líbano
Trump confía en resolver la negativa de Israel a retirar sus fuerzas del sur del Líbano, pese a la postura firme de Netanyahu.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó su confianza en poder solucionar el problema generado por la negativa de Israel a retirar sus tropas del sur del Líbano, tras la confirmación del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de que las fuerzas israelíes permanecerán en esa zona.
Trump declaró a los periodistas el lunes por la noche: "Soy experto en resolver problemas y los soluciono muy rápido, incluso con 'Bibi' (el apodo de Netanyahu)".
Estas declaraciones se produjeron después de que Netanyahu reafirmara que Israel no tiene intención de retirar sus tropas del territorio libanés. En un comunicado conjunto con su ministro de Defensa, Yisrael Katz, y el comandante del ejército, indicó que "las fuerzas israelíes continuarán neutralizando las amenazas contra soldados y ciudadanos, destruyendo la infraestructura terrorista y manteniendo la zona de seguridad en el sur del Líbano".
Además, subrayaron que "la seguridad de los ciudadanos y las fuerzas de Israel seguirá siendo el principio rector que no admite concesiones".
La relación entre Estados Unidos e Israel atraviesa una crisis de confianza marcada por fuertes tensiones, desde la confianza inicial tras su acción conjunta contra Irán hasta las discrepancias públicas entre Trump y Netanyahu sobre cómo poner fin a un conflicto que ya dura cuatro meses.
Netanyahu y numerosos israelíes consideran que el memorando de entendimiento firmado por Trump con Irán el pasado miércoles implica "un riesgo al fortalecer a un Estado que ven como el enemigo acérrimo de Israel y limita su capacidad de responder a las amenazas del grupo chií Hezbolá, respaldado por Teherán".
También perciben que la alianza con Estados Unidos, que ha sido la base de la estrategia israelí durante mucho tiempo, está bajo presión, mientras encuestas muestran un aumento del descontento estadounidense hacia Israel y el principal defensor de este en Washington parece alejarse.
En relación con la formulación del acuerdo con Irán, los israelíes expresan inquietud por la insistencia de Trump en que Tel Aviv acepte un alto el fuego con Hezbolá, y también por el tono empleado por el presidente estadounidense al responder a la oposición de Netanyahu, según Reuters.
En las últimas semanas, Trump calificó a Netanyahu de "maldito loco" y criticó a Israel diciendo: "No tienen que derribar un apartamento cada vez que buscan a alguien". Asimismo, cuestionó públicamente si Siria debería reemplazar a las tropas israelíes en el Líbano.
Por su parte, J.D. Vance, vicepresidente de Trump, adoptó un tono más crítico al afirmar que "Trump es el único jefe de Estado en el mundo que simpatiza con Israel en este momento", y añadió que no todo comentario crítico hacia Israel debe considerarse como antisemitismo.
Estas posturas contundentes provenientes del Partido Republicano, al que pertenece Trump, generan particular preocupación entre algunos israelíes, especialmente porque los demócratas estadounidenses critican a Israel con mayor intensidad que en años anteriores.



