Salud
Un estudio de las universidades de Nottingham y Sheffield revela cambios genéticos y estructurales en el sistema reproductivo masculino y femenino tras la exposición al humo.

La exposición al humo de cigarrillo provoca alteraciones significativas en los procesos biológicos responsables de la función ovárica y la producción de esperma, según una nueva investigación liderada por científicos de las universidades de Nottingham y Sheffield. Los hallazgos, publicados en la revista Frontiers, ofrecen una visión más clara sobre los mecanismos que vinculan el consumo de tabaco con problemas de salud reproductiva tanto en hombres como en mujeres.
El impacto de la infertilidad es global: la Organización Mundial de la Salud estima que aproximadamente una de cada seis personas en edad reproductiva experimenta dificultades para concebir en algún momento de su vida. Para abordar esta problemática, el equipo investigador utilizó un modelo de ratón con el fin de examinar cómo distintos niveles de exposición al humo afectan a los ovarios y los testículos, centrándose en los cambios tisulares y en la actividad de genes clave para su funcionamiento normal.
En las hembras, la estructura y el número de folículos ováricos —donde se desarrollan los óvulos— mostraron pocas variaciones visibles, incluso ante exposiciones elevadas al humo. Sin embargo, los análisis revelaron modificaciones claras en la actividad de numerosos genes. Aquellos relacionados con la división celular y el metabolismo redujeron su actividad, mientras que los asociados a la producción de proteínas aumentaron la suya.
Este patrón de expresión genética presenta similitudes con procesos biológicos previamente vinculados al envejecimiento ovárico y a la disminución de la función ovárica. La profesora Lucy Fairclough, coautora del estudio y miembro de la Escuela de Ciencias de la Vida en Nottingham, señaló que estos cambios ayudan a comprender cómo el humo podría afectar la salud reproductiva humana, aunque se requiere más investigación para establecer la relación directa con la fertilidad.
A diferencia de las hembras, los machos expuestos a niveles altos de humo presentaron alteraciones físicas en los testículos, incluyendo el agrandamiento de los túbulos seminíferos, estructuras donde se produce el esperma. También se identificaron cambios en la actividad de genes involucrados en la inmunidad, la señalización celular y la propia espermatogénesis.
Mientras algunos genes ligados a la producción de esperma se volvieron más activos, otros encargados de la función inmune mostraron menor actividad. El doctor Adam Watkins, de la Universidad de Sheffield, destacó que el estudio demuestra que ambos órganos responden de manera distinta: el ovario mantuvo su morfología intacta pero sufrió cambios genéticos en la proliferación celular, mientras que el testículo exhibió modificaciones medibles en su forma junto con alteraciones en los genes reguladores del esperma.
Los investigadores concluyen que estos resultados amplían la evidencia existente sobre el daño potencial del tabaquismo en la reproducción y subrayan la necesidad de profundizar en los mecanismos biológicos subyacentes. Aunque el trabajo solo evaluó los efectos directos sobre los órganos reproductivos, proporciona nuevas pistas mecanísticas sobre cómo el hábito de fumar influye en la salud de los progenitores.



