Salud
Un estudio de la Universidad de Illinois en Chicago revela que el jugo natural de arándanos sin azúcar inhibe la formación de sarro y protege el esmalte.

Investigadores de la Universidad de Illinois en Chicago han determinado que el consumo de jugo de arándanos ácidos puede frenar la acumulación de placa bacteriana. Los hallazgos sugieren que esta bebida también disminuye la producción de ácidos responsables del deterioro del esmalte dental, ofreciendo una vía potencial para mejorar la salud bucal mediante componentes naturales.
La prueba clínica involucró a 22 participantes, divididos aleatoriamente en tres categorías distintas. El primer grupo consumió jugo de arándano puro al 100% sin adición de azúcar, mientras que el segundo recibió una versión diluida al 27% con edulcorante añadido. La tercera cohorte funcionó como control bebiendo únicamente agua.
Antes de iniciar la intervención, los especialistas recolectaron muestras de la placa acumulada durante la noche en los dientes de los voluntarios. Tras beber las bebidas asignadas después de varios enjuagues, se extrajeron nuevas muestras de placa a los 30 minutos para realizar las comparaciones correspondientes.
Los resultados evidenciaron una ralentización notable en el desarrollo de la placa tras la ingesta del jugo natural de arándano. Tanto los niños como los adultos que bebieron la variante sin azúcar mostraron una caída significativa en la actividad de las bacterias que metabolizan azúcares y generan los ácidos que erosionan el esmalte.
El equipo atribuye este efecto protector a las proantocianidinas, compuestos bioactivos presentes en la fruta. Estas sustancias tienen la capacidad de impedir que ciertos tipos de bacterias se adhieran a las células dentales. Los autores concluyen que incluir este jugo podría ser un complemento útil en las rutinas de higiene oral.



