Salud
Un nefrólogo español advierte que el consumo excesivo de suplementos de vitamina D puede provocar cálculos renales e insuficiencia renal.

El consumo desmedido de suplementos de vitamina D, sin supervisión médica, puede llenar los riñones de cálculos y provocar fallos renales graves, según alertó el nefrólogo español Borja Quiroga. El especialista afirmó haber atendido a pacientes cuyos riñones estaban “llenos de piedras” debido al abuso de este complemento.
Quiroga explicó, en declaraciones recogidas por el diario La Vanguardia, que la vitamina D facilita la absorción de calcio en el organismo. Sin embargo, cuando sus niveles se disparan, ese mismo calcio puede cristalizarse y formar cálculos renales. “He visto a personas llegar con los riñones llenos de cálculos por culpa de este suplemento”, declaró el médico.
La advertencia surge en un contexto europeo donde los complementos alimenticios gozan de gran popularidad. Un estudio de la firma Ipsos reveló que el 88% de los europeos ha consumido algún tipo de suplemento a lo largo de su vida, siendo la vitamina D la más demandada.
Para Quiroga, este nutriente solo resulta beneficioso para grupos muy concretos, como quienes padecen osteoporosis, donde ha demostrado eficacia. En cambio, subrayó que administrarlo de forma masiva a personas sanas “no ha mostrado ningún beneficio real” en los grandes ensayos clínicos, ni para prevenir enfermedades cardíacas, cáncer o fracturas óseas.
El especialista también criticó la práctica de recetar suplementos de vitamina D a niños sin una necesidad médica justificada, calificándola de “alarmante e ilógica”.
Quiroga detalló que ha tratado casos de intoxicación por consumo de este suplemento sin receta, que derivaron en insuficiencia renal en algunos pacientes. “Usamos un suplemento con la intención de mejorar la salud y terminamos provocando una enfermedad más grave”, lamentó.
En contraste, el nefrólogo consideró que la creatina es uno de los mejores suplementos disponibles. Desmintió la vieja creencia de que daña los riñones y aclaró que un ligero aumento de creatinina no implica necesariamente un problema renal.