Salud
Una investigación de la Universidad de Helsinki con 51 hombres mostró que un cambio sencillo en la dieta provocó una pérdida promedio de un kilo en seis semanas, junto con reducciones significativas en colesterol total y LDL, y mejoras en los niveles de hierro.

Los resultados de un estudio realizado por la Universidad de Helsinki con 51 hombres demostraron que un ajuste simple en la composición de las comidas diarias condujo a una pérdida promedio de peso de un kilogramo en seis semanas, junto con una disminución notable en los niveles de colesterol total y colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL), así como una mejora en los niveles de hierro.
Los investigadores pidieron a los participantes reducir el consumo de carne roja y carne procesada intensamente a 200 gramos por semana, aumentando al mismo tiempo el consumo de legumbres, especialmente guisantes y frijoles, manteniendo sin embargo el consumo de pollo, huevos, pescado y otras fuentes de proteína sin eliminarlas.
El doctor Karan Raj, médico del Servicio Nacional de Salud británico (NHS), señaló que incorporar un ingrediente accesible y de bajo costo como las judías blancas representa una forma práctica de mejorar la dieta sin sacrificar sabores preferidos ni recurrir a dietas restrictivas. En un video publicado en la plataforma TikTok, destacó la importancia de aumentar el consumo de legumbres en general, y especialmente de las judías blancas.
El doctor Raj sugirió sustituir la mitad de la cantidad habitual de carne picada utilizada para preparar espaguetis boloñesa por judías, explicando que su sabor es relativamente neutro, lo que permite añadirlas a los platos sin alterar significativamente el sabor. Añadió que estas adiciones proporcionan fibra, proteína y polifenoles, y que las judías blancas, incluido el tipo canellini, son una buena fuente de fibra, proteína y ácido fólico, y pueden integrarse fácilmente en sopas, guisos y salsas para pasta.
El doctor Raj advirtió sobre la necesidad de revisar la etiqueta nutricional al comprar judías en lata, ya que algunas variedades contienen sal añadida. Recomendó optar por las variedades bajas en sodio o libres de sal, y también aconsejó enjuagar las judías con agua antes de usarlas para reducir la cantidad de sodio presente.



