Tecnología y ciencia
Expertos de Positive Technologies alertan sobre DragonDoll, un programa espía para Android que otorga control casi total sobre los dispositivos y ya ha impactado a usuarios en más de 26 países, incluida Rusia.

Un nuevo programa espía denominado DragonDoll está comprometiendo dispositivos Android en al menos 26 países, entre ellos Rusia, según informó la agencia rusa Novosti citando a especialistas de la firma Positive Technologies.
La empresa señaló en un comunicado que DragonDoll permite a los atacantes ejercer un control prácticamente completo sobre los teléfonos infectados. Entre sus capacidades figura el robo de datos personales, especialmente conversaciones de aplicaciones de mensajería instantánea.
La infección se produce mediante un sitio web falso que imita la página oficial del navegador Chrome. En ese sitio, los usuarios reciben una solicitud para “actualizar” el navegador, lo que desencadena la instalación del malware en sus dispositivos.
Una vez instalado, DragonDoll habilita múltiples funciones de monitoreo remoto: activación y desactivación de la pantalla, registro de pulsaciones táctiles, captura de pantallas, lectura de mensajes de texto y aplicaciones, interceptación de contraseñas y códigos PIN mediante ventanas falsas de interfaz de usuario.
El programa también accede a listas de contactos y conversaciones en Telegram, WhatsApp y Viber, además de interceptar el contenido de las notificaciones emergentes. Todos los datos recopilados son cifrados y enviados a servidores controlados por los cibercriminales.
En junio pasado, el Ministerio del Interior ruso emitió una advertencia sobre otro software malicioso, Drama RAT, utilizado para robar información y bloquear terminales Android. Los delincuentes difunden este programa a través de aplicaciones de mensajería, SMS y correo electrónico, ofreciendo supuestamente acceso gratuito a servicios como ChatGPT, Yandex.Music y una nueva red privada virtual (VPN).
Asimismo, los archivos contenedores de Drama RAT suelen disfrazarse con nombres engañosos, como “declaración de impuestos” o “factura de pago”.



