Tecnología y ciencia
La luz reescribe memoria magnética sin campos externos
Ingenieros de la UCSD logran invertir la magnetización en materiales gruesos usando láseres ultrafocales, superando límites previos de capas y polarización.

Durante décadas, el almacenamiento de datos magnético ha dependido de la aplicación de campos para alternar regiones microscópicas entre estados binarios. Este método tradicional consume energía significativa y restringe la velocidad de conmutación de los bits.
Un equipo de ingenieros de la Universidad de California en San Diego (UCSD) ha presentado una alternativa basada en luz diseñada específicamente para reescribir información magnética. Sus experimentos confirman que la conmutación óptica funciona en materiales mucho más gruesos que los probados anteriormente, permitiendo una inversión de magnetización independiente de la helicidad.
Superación de barreras técnicas previas
La dificultad histórica radicaba en que los intentos anteriores solo lograban la conmutación óptica en pilas magnéticas de un máximo de tres capas. Al aumentar el grosor del material, el efecto se suprimía, lo que limitaba tanto el diseño físico como la retención de información. Además, estos procesos requerían una polarización de luz muy específica.
En lugar de buscar nuevos materiales, los investigadores modificaron las propiedades de la luz misma. "Hemos diseñado ópticamente la luz para alterar la física que ocurre en el material a escalas micro y nanométricas", explicó Muhammad Waleed Khalid, estudiante de doctorado e investigador principal en UCSD.
Mecanismo de conmutación ultrarrápida
El proceso utiliza pulsos de láser ultrafasto. Los primeros concentradores de energía calientan una zona diminuta para crear un área magnética invertida. Pulsos adicionales expanden esa región hasta alcanzar un estado estable. La clave está en reducir el punto focal por debajo de 1,36 micrómetros, lo que hace que la conmutación sea independiente de la helicidad.
Al moldear el haz, los científicos pudieron modificar el calentamiento local y los pares ópticos que actúan sobre el material, cambiando su respuesta magnética. Las pruebas se realizaron en una estructura compuesta por nueve capas alternas de platino y cobalto, superando ampliamente el límite anterior de tres capas.
Potencial de densidad y velocidad
Los autores estiman que esta técnica podría ser más de 1.000 veces más rápida que los métodos basados en campos magnéticos externos. Dado que la región conmutada depende de dónde deposita su energía la luz enfocada, reducir el haz permitiría empaquetar la información magnética con mayor densidad.
"Cuanto menor sea el tamaño del haz, menor y más densa será la memoria óptica", señaló Abdoulaye Ndao, profesor de la Escuela de Ingeniería Jacobs de UCSD e investigador senior. El hallazgo implica que no es necesario rediseñar el material magnético, sino controlar cómo responde mediante la configuración precisa de la luz.
Validación experimental rigurosa
Debido a la naturaleza inusual de los resultados, el equipo repitió los experimentos exhaustivamente. "Los efectos observados eran tan nuevos que nos costó convencer a otros en el campo de que no era un accidente único. Dedimos mucho tiempo a verificar nuestros experimentos para sustentar nuestro trabajo ante la comunidad de óptica", añadió Khalid.
El estudio, publicado en Nature Communications, detalla cómo el uso de láseres especializados permitió explorar física fundamental inaccesible con haces convencionales. Sin embargo, la tecnología aún está lejos de su implementación comercial, ya que los láseres ultrafastos necesarios son difíciles de integrar en chips informáticos actuales.
Para avanzar hacia la viabilidad práctica, los investigadores buscan materiales magnéticos que produzcan efectos similares con láseres más compatibles con sistemas electrónicos. También exploran estructuras ópticas capaces de confinar la luz en espacios de unos pocos cientos de nanómetros, lo que permitiría estudiar y controlar el magnetismo a escalas menores que las accesibles mediante conmutación magnética convencional.





