Tecnología y ciencia
Una corte federal de Nuevo México ordenó a Meta pagar 567 millones de dólares tras hallar que sus plataformas expusieron a niños y adolescentes a daños psicológicos, contenido dañino y explotación digital.

Un tribunal federal en el estado de Nuevo México impuso a Meta una multa de 567 millones de dólares por incumplir normas de protección infantil en sus plataformas digitales. La sentencia determinó que los servicios de la empresa —entre ellos Facebook e Instagram— generaron riesgos comprobados para menores de edad, incluyendo exposición a contenido dañino y prácticas de explotación digital.
La decisión se basa en un veredicto emitido por un jurado en marzo de 2026, que declaró a Meta responsable de violar la Ley de Prácticas Comerciales Desleales de Nuevo México. El jurado concluyó que la compañía engañó a los consumidores al sobreestimar el nivel de seguridad ofrecido a los menores y no implementó medidas efectivas para evitar su exposición a peligros en línea.
En esa etapa inicial, el jurado fijó una indemnización de 375 millones de dólares. Posteriormente, el juez amplió el monto a 567 millones de dólares, elevando así la suma total exigible en este proceso a 942 millones de dólares.
Según la resolución judicial, aproximadamente el 75 % del monto —es decir, unos 425,25 millones de dólares— se destinará exclusivamente al financiamiento de tratamientos psicológicos y apoyo directo a jóvenes afectados. El restante 25 % se asignará a programas de prevención, concienciación, evaluación y detección temprana de riesgos asociados al uso de redes sociales por parte de menores.
La empresa deberá abonar la cantidad total en cinco años, con pagos anuales progresivos. Además, la corte exigió a Meta adoptar nuevas medidas técnicas y operativas: reforzar los sistemas de verificación de edad, revisar y ajustar el tratamiento de datos recopilados de usuarios menores y presentar informes semestrales —dos por año— sobre el cumplimiento efectivo de las órdenes dictadas.
La demanda fue interpuesta en 2023 por el fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, quien acusó formalmente a Meta —propietaria de Facebook, Instagram y otras plataformas— de negligencia sistemática en la salvaguardia de menores frente a amenazas inherentes a sus servicios.
Durante el juicio, la fiscalía argumentó que los algoritmos de la empresa contribuyeron activamente a dirigir a usuarios jóvenes hacia contenidos perjudiciales. También señaló que Meta tenía conocimiento documentado de los riesgos específicos que enfrentaban los adolescentes, pero no actuó con la diligencia requerida para mitigarlos.
Este caso forma parte de una ola creciente de acciones legales en Estados Unidos contra empresas de redes sociales, centradas en el impacto de sus plataformas sobre la salud mental de los jóvenes, la adicción digital y la exposición a material inapropiado o actividades de explotación en línea.
Meta anunció su intención de apelar la sentencia y rechazó categóricamente el fallo. En su declaración oficial, la compañía afirmó discrepar con la decisión judicial y expresó confianza en su historial de protección a adolescentes en entornos digitales, citando herramientas y políticas desarrolladas específicamente para fortalecer la seguridad de los usuarios más jóvenes.
El fallo trasciende su dimensión económica: podría establecer un precedente vinculante sobre la responsabilidad legal de las empresas tecnológicas respecto a los daños sufridos por menores en sus plataformas, y potencialmente incentivar a otros estados norteamericanos a iniciar procesos similares contra compañías del sector.



