Tecnología y ciencia
La firma surcoreana aplica alzas de precio en Corea y EE.UU. debido a la escasez de chips de memoria por la demanda de IA.

Samsung ha elevado los precios de su serie Galaxy S26 en los mercados de Corea del Sur y Estados Unidos, con incrementos que alcanzan aproximadamente 200 dólares en ciertas variantes. Esta decisión llega unos siete meses después del lanzamiento inicial de los dispositivos y responde a las crecientes presiones sobre los costes de fabricación derivados del encarecimiento de los chips de memoria.
En territorio surcoreano, los modelos con capacidades de almacenamiento de 256 y 512 gigabytes han visto sus etiquetas subir cerca de 110 dólares cada uno. La mayor variación corresponde a la versión Ultra de un terabyte, cuyo precio se ha incrementado en torno a 203 dólares, según información publicada por Chosun Biz citando datos de la compañía.
Al otro lado del Pacífico, la mayoría de los dispositivos de la familia S26 experimentaron una subida generalizada de 100 dólares. El modelo Ultra de un terabyte fue el más afectado, registrando un aumento de 200 dólares. Las páginas oficiales de compra de Samsung en este país reflejan ahora un precio base de alrededor de 1000 dólares para el Galaxy S26 estándar y de 1200 dólares para el S26 Plus.
Las configuraciones superiores también sufrieron ajustes significativos: el S26 Ultra de 256 GB pasó de unos 1300 a 1400 dólares, mientras que la variante de 512 GB subió de 1500 a 1600 dólares. La edición de un terabyte escaló desde aproximadamente 1800 hasta los 2000 dólares. Estos cambios se suman a los 100 dólares adicionales aplicados previamente durante el lanzamiento de los modelos básicos y Plus respecto a la generación anterior, acumulando así dos aumentos de coste para el consumidor en el mismo año.
El informe de Chosun Biz vincula esta volatilidad en los precios de la memoria con la expansión masiva de inversiones en centros de datos dedicados a la inteligencia artificial. Estas instalaciones requieren volúmenes enormes de semiconductores para operar sistemas complejos y procesar grandes cantidades de información, lo que tensa la cadena de suministro global.
La creciente demanda de memoria para servidores afecta directamente a la disponibilidad de componentes destinados a teléfonos móviles y ordenadores personales. En este escenario destacan los chips de alta banda ancha, conocidos como HBM, esenciales para computación avanzada y transferencias rápidas de datos. Según Reuters, citado por Chosun Biz, Samsung proyectó el 29 de septiembre que la cuota de estos módulos dentro de la capacidad mundial de producción de DRAM pasaría del 20% actual al 30% en 2027.
Dado que la memoria HBM y la tradicional comparten líneas de producción, priorizar los chips para IA podría reducir la capacidad disponible para otros dispositivos electrónicos. Esto sugiere que las tensiones en el suministro continuarán durante el próximo año, forzando a los fabricantes de hardware a elegir entre trasladar los sobrecostes al cliente final o absorberlos reduciendo sus márgenes de beneficio.
No obstante, esta dinámica no es exclusiva de Samsung. Chosun Biz señala que Apple también ha fijado precios superiores para su serie iPhone 18 Pro, lanzada el mes pasado, en comparación con la generación previa. Asimismo, la compañía de Cupertino ha elevado los costes de venta de los modelos de la línea iPhone 17 que ya estaban disponibles en el mercado.



