Tecnología y ciencia
La plataforma introduce funciones de gestión para menores de 13 a 17 años que requieren consentimiento mutuo y mantienen el cifrado extremo.

WhatsApp ha anunciado el despliegue de nuevas herramientas de supervisión parental dirigidas específicamente a cuentas de usuarios entre los 13 y 17 años. Esta actualización permite a los adultos gestionar configuraciones de privacidad, contactos y grupos, pero mantiene intactas las barreras de seguridad del contenido privado: ni los progenitores ni la propia compañía pueden acceder a la lectura de mensajes, escuchar llamadas o visualizar el historial de conversaciones gracias al cifrado de extremo a extremo.
La activación de estos controles no puede realizarse de forma oculta ni unilateral. El sistema exige un acuerdo explícito entre el adolescente y el adulto responsable, quien debe tener como mínimo 18 años de edad. El proceso de configuración comienza en el dispositivo del menor, desde donde se genera un código QR que el padre o madre escanea para crear un PIN de seis dígitos. Aunque el joven conserva la visibilidad de los ajustes aplicados, cualquier intento de modificar una opción protegida hacia una configuración menos restrictiva requiere obligatoriamente la aprobación del tutor vinculado.
Una vez establecida la conexión, el adulto obtiene capacidad para definir quién puede consultar la información de la cuenta del menor, incluyendo la fotografía de perfil, así como controlar qué personas tienen permiso para añadirlo a nuevos grupos. La plataforma también implementa un sistema de notificaciones automáticas que avisa al tutor cuando el usuario agrega un nuevo contacto, crea o se une a un grupo, o altera su nombre o imagen de perfil. Adicionalmente, el sistema envía avisos si un grupo que incluye al adolescente experimenta un crecimiento sustancial en número de miembros.