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Una campaña promocional insensible vinculada al "Día del Tanque" provocó pérdidas millonarias y la renuncia del CEO de Starbucks Corea.
Starbucks en Corea del Sur enfrenta pérdidas cercanas a 1,4 millones de dólares tras lanzar una campaña publicitaria denominada "Día del Tanque", coincidiendo con el aniversario de la masacre de Gwangju en 1980, según informó The Guardian.
La masacre de Gwangju fue un episodio en el que el ejército surcoreano reprimió protestas estudiantiles y civiles que demandaban democracia, resultando en la muerte de más de 100 personas. La campaña generó rechazo porque el término "Día del Tanque" se asoció con los vehículos militares usados para aplastar a los manifestantes pro democracia.
La reacción negativa fue amplia, llevando a que algunas entidades gubernamentales cortaran relaciones con Starbucks Corea, lo que derivó en la destitución del presidente ejecutivo de la compañía.
En respuesta, Starbucks anunció el cierre temporal de más de 2,000 sucursales a las 3 de la tarde del 22 de junio para que los empleados pudieran acceder a conferencias grabadas sobre la historia moderna de Corea y participar en capacitaciones sobre conciencia social.
La empresa explicó que esta medida busca demostrar la seriedad con la que se aborda el incidente y evitar que errores similares ocurran en el futuro, aunque aclaró que algunas sucursales ubicadas en aeropuertos permanecerán abiertas.
El 24 de junio, Chung Yong-jin, multimillonario y presidente del consejo de administración del conglomerado Shinsegae, que posee la mayoría de las acciones de la cadena de cafés, recibirá la misma capacitación junto a otros altos ejecutivos.
De acuerdo con estimaciones de la firma IGAWorks, el cierre de medio día implicará para Starbucks pérdidas en ventas cercanas a 2.1 mil millones de won, equivalentes a 1.4 millones de dólares estadounidenses.
Los datos de mercado indican que el valor total de transacciones en Starbucks Corea disminuyó un 26% durante la primera semana tras el incidente.



