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Drone DJI valorado en 5.000 dólares derribado a tiros en Alabama

Un fotógrafo aéreo de Alabama, Michael Gardner, perdió su dron DJI Mavic 4 Pro tras ser alcanzado por un disparo durante una sesión inmobiliaria el 29 de agosto en Athens.

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Drone DJI valorado en 5.000 dólares derribado a tiros en Alabama
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El 29 de agosto, mientras realizaba una toma aérea para un cliente cerca de Lindsay Lane South en Athens, Alabama, el piloto comercial de drones Michael Gardner, propietario de Deep South Aerial Photography, escuchó un ruido que identificó como un disparo. Instantes después, la transmisión en vivo desde su dron DJI Mavic 4 Pro se interrumpió y el aparato comenzó a caer.

Gardner recuperó el dron a unos dos domicilios de distancia del inmueble que estaba fotografiando. Según sus registros de vuelo, el dron volaba a 250 pies sobre una zona arbolada en el momento del impacto. Él aseguró haber mantenido la línea visual directa con el aparato, cumpliendo así los requisitos de su certificación Parte 107 de la Administración Federal de Aviación (FAA).

El análisis del fuselaje reveló que una bala había impactado directamente en uno de los motores traseros. El daño fue severo. Gardner advirtió que el riesgo podría haber sido mucho mayor: el Mavic 4 Pro emplea una batería de iones de litio, cuyo impacto balístico podría desencadenar un incendio durante la caída. Además, cualquier derribo no controlado representa una amenaza evidente para personas, edificios, vehículos y bienes en el suelo.

“No es tanto un asunto legal como un problema de seguridad”, afirmó Gardner, según informó 1819News.

Capacidades técnicas del Mavic 4 Pro

El dron utilizado por Gardner no es un modelo estándar. El DJI Mavic 4 Pro es el buque insignia de DJI para usuarios profesionales y avanzados. Su sistema triple cámara gira en torno a una cámara principal Hasselblad de 4/3 CMOS y 100 megapíxeles. Permite grabar video HDR en resolución 6K a 60 fotogramas por segundo y ofrece hasta 15,5 pasos de rango dinámico. Las otras dos cámaras son una teleobjetivo media de 70 mm y una teleobjetivo de 168 mm.

El dron incorpora también el estabilizador giratorio Infinity Gimbal de DJI, capaz de rotar 360 grados y elevarse hasta 70 grados hacia arriba. La FAA lo homologa para hasta 51 minutos de autonomía de vuelo, y su sistema de transmisión O4+ permite enviar video a distancias máximas de 30 kilómetros —unos 18,6 millas— bajo condiciones específicas.

Para la fotografía inmobiliaria, las cámaras son el principal atractivo: la combinación de una lente gran angular de alta resolución y objetivos teleobjetivo permite capturar tanto vistas generales del terreno como detalles arquitectónicos precisos, sin necesidad de posicionar el dron directamente sobre la vivienda.

Misconcepciones comunes sobre vuelos cercanos

Gardner explicó que ciertas maniobras aéreas pueden generar malentendidos entre los propietarios. En ocasiones, los fotógrafos deben alejarse del inmueble para lograr la perspectiva óptima de una imagen aérea. Por tanto, la presencia del dron sobre o cerca de una propiedad vecina no implica necesariamente que el piloto tenga intención de fotografiarla.

La FAA establece expresamente que los ciudadanos particulares no están autorizados a disparar contra ninguna aeronave, incluidos los drones. Hacerlo constituye un peligro grave si el aparato cae sobre personas o bienes. Tal acción puede acarrear sanciones civiles de la FAA y/o procesos penales ante autoridades federales, estatales o locales.

La ley federal 18 U.S.C. § 32 tipifica como delito grave el daño intencional, destrucción, inhabilitación o avería de determinadas aeronaves. Las infracciones que cumplen los requisitos jurisdiccionales de esta norma pueden castigarse con multas y penas de prisión de hasta 20 años.

No obstante, no todos los casos de derribo automático conducen a una acusación federal de 20 años. La calificación exacta depende de las circunstancias concretas y del cumplimiento de los requisitos de competencia territorial y material de la ley. También pueden aplicarse normas estatales y locales.

La FAA aclara además que los propietarios no pueden imponer unilateralmente restricciones al espacio aéreo sobre sus terrenos. Una señal de “Zona prohibida para drones” tiene efecto generalmente sobre el suelo —por ejemplo, para impedir el despegue o aterrizaje—, pero no se extiende automáticamente al aire sobrevolante. Los dueños sí pueden invocar derechos relacionados con la intrusión o la privacidad bajo leyes locales, y cualquier queja sobre operaciones aéreas peligrosas o invasivas debe canalizarse ante las autoridades competentes, no resolverse con armas de fuego.

Antecedentes similares

Este incidente no es aislado. En 2021, Wendell Goney, residente de Florida, derribó con un rifle de calibre .22 un dron de la Oficina del Sheriff del Condado de Lake mientras los agentes lo utilizaban en una búsqueda en una propiedad comercial de 10 acres. Goney declaró a los funcionarios que consideraba que el dron lo estaba “acosando”.

El caso derivó en una acusación federal. Al estar prohibido por anteriores condenas por delitos graves poseer armas de fuego, Goney se declaró culpable de tenencia ilegal de arma. En febrero de 2024, fue sentenciado a cuatro años de prisión federal.

En Alabama, Gardner ha notificado el hecho a la Policía de Athens y ha contactado a la FAA. Hasta la fecha de los últimos reportes disponibles, las autoridades no han identificado públicamente al autor del disparo.

Para Gardner, el episodio subraya la importancia de la comunicación frente a la confrontación entre pilotos de drones y propietarios. Su mensaje es directo: si se observa una actividad aérea problemática, no se debe recurrir a un arma de fuego. Lo adecuado es contactar a las autoridades competentes y dejar que ellas evalúen si el vuelo viola efectivamente la normativa vigente.

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