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Las autoridades egipcias intensifican la vigilancia en los exámenes de 2026 ante el aumento del uso de dispositivos electrónicos para hacer trampa.

Con el inicio de los exámenes de 2026 en Egipto, las comisiones examinadoras han reforzado notablemente las medidas de control debido al incremento en los intentos de hacer trampa mediante dispositivos electrónicos avanzados. Esto ha llevado a las autoridades educativas a fortalecer los mecanismos de inspección y detección dentro de las salas de examen.
En las últimas semanas, el Ministerio de Educación ha detectado diversas técnicas de fraude que incluyen calculadoras modificadas, gafas con tecnología de grabación y pequeños dispositivos de comunicación que permiten transmitir preguntas y recibir respuestas de forma ilícita.
También se han incautado aparatos electrónicos diminutos ocultos en objetos personales, que presuntamente emplean tecnología inalámbrica para transferir datos. Para contrarrestar estas prácticas, se han utilizado equipos especializados de detección durante los exámenes.
En uno de los casos, se descubrió un auricular de tamaño reducido dentro del oído de un estudiante, diseñado para enviar y recibir sonido de manera discreta. Este dispositivo fue hallado durante la prueba y se aplicaron las medidas disciplinarias correspondientes.
Por otro lado, la Universidad Privada de Beni Suef reportó la detención de 29 casos de fraude en sus comisiones, que involucraron tanto métodos tradicionales como electrónicos. Los estudiantes implicados fueron sometidos a investigación y se les retiraron sus hojas de respuestas.
Mohamed Kamel, ingeniero en electrónica, explicó en declaraciones a "Iram News" que algunos dispositivos de trampa electrónica pueden fabricarse localmente con componentes sencillos, lo que exige un aumento en las inspecciones técnicas durante los exámenes.
Asimismo, señaló que ciertos auriculares no regulados carecen de aislamiento adecuado de frecuencias, lo que podría afectar la salud auditiva de los usuarios, provocando tinnitus crónico o daños en las células del oído interno.
Kamel recomendó implementar revisiones electrónicas avanzadas y sorpresivas en las salas, incluyendo una inspección minuciosa de los objetos personales para detectar elementos ocultos como bolígrafos modificados o tarjetas inteligentes escondidas en la ropa o calzado.
El primer ministro, Mustafa Madbuli, insistió en la necesidad de equipar las comisiones con cámaras de vigilancia modernas que graben audio y video para asegurar un control riguroso y evitar irregularidades durante los exámenes.
Por su parte, Shadi Zalta, portavoz oficial del Ministerio de Educación, confirmó que las pruebas se realizarán bajo el mismo formato del año anterior, combinando preguntas de tipo "bubble sheet" con preguntas abiertas, sin modificaciones en la estructura general.
El ministro de Educación enfatizó la continuidad de las estrictas medidas de supervisión en las comisiones, asegurando que no habrá tolerancia con los intentos de fraude y que la supervisión de campo abarcará todas las salas para garantizar igualdad de condiciones entre los estudiantes.
El doctor Nabil Daabs, presidente de la Comisión de Educación del Consejo de Senadores, presentó una propuesta para eliminar la oficina de coordinación y sustituirla por un sistema de créditos académicos en la educación secundaria, con el objetivo de reducir el fraude y fomentar la disciplina. Sin embargo, esta iniciativa no fue aceptada en el consejo.
En contraste, la diputada Rawiya Mokhtar consideró que el fraude es un comportamiento individual que puede abordarse mediante el fortalecimiento de la disciplina y la conciencia en las comisiones, sin necesidad de cambios fundamentales en el sistema de admisión universitaria, para evitar desórdenes en el sistema educativo.
La diputada Sana Al-Saeed coincidió en que el sistema de créditos no se adapta a la naturaleza del bachillerato general y subrayó la importancia de enfocarse en soluciones inmediatas, como mejorar la coordinación entre los ministerios de Educación, Interior y Comunicaciones, y aumentar las medidas de seguridad dentro y alrededor de las comisiones para prevenir el fraude y la manipulación.
El experto legal Mohamed Abdullah explicó que el legislador egipcio ha establecido sanciones severas para quienes atenten contra la integridad de los exámenes, conforme a la Ley número 205 de 2020.
Abdullah detalló que la legislación penaliza con hasta siete años de prisión y multas no menores a 100 mil libras egipcias a quienes impriman, difundan o promuevan preguntas y respuestas de exámenes, o administren las llamadas "salas de fraude electrónico".
Además, el marco legal prohíbe la importación, ensamblaje o comercialización de dispositivos de comunicación o equipos inalámbricos sin las licencias correspondientes, según la Ley de Regulación de Telecomunicaciones número 10 de 2023, considerando estas acciones como delitos que afectan la seguridad social y la estabilidad del sistema educativo.



