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El Ministerio de Relaciones Exteriores israelí condenó la protesta contra una ciudadana dual en un centro comercial de Estambul y acusó al gobierno turco de respaldar a Hamas.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel emitió una condena formal respecto a los disturbios ocurridos en un centro comercial de Estambul, calificando el suceso como "vergonzoso e inaceptable". La institución diplomática no solo protestó por el acoso verbal sufrido por Klodya Medina, sino que también dirigió sus críticas hacia las autoridades turcas. Según la declaración oficial, el gobierno de Ankara otorga apoyo a miembros de Hamas, lo cual habría facilitado el hostigamiento contra esta mujer con nacionalidad dual.
La respuesta del ministerio se produjo dos días después de que la tensión escalara en el recinto comercial donde Medina se encontraba presente. En su comunicado publicado en redes sociales, la cartera israelí defendió que la ciudadana fue objeto de insultos durante la manifestación. El tono de la denuncia subrayó la gravedad percibida por Tel Aviv respecto a la seguridad de sus nacionales en territorio turco.
Klodya Medina, identificada como poseedora de doble ciudadanía, enfrentó una fuerte reacción por parte de activistas vinculados a la Plataforma de Vigilancia por la Libertad de Palestina. Los manifestantes corearon consignas como "No queremos sionistas en mi país" y "Vete", exigiendo su salida inmediata del lugar. La concentración tenía como objetivo expresar rechazo a los ataques en Gaza y presionar para que la mujer abandonara el establecimiento.
Ante la persistencia de los gritos y el aumento de la agitación, las administraciones del centro comercial procedieron a evacuar el edificio. Los visitantes habituales fueron testigos directos de la confusión generada por la intervención de los grupos de presión. La situación obligó a una intervención logística para controlar el flujo de personas dentro del complejo.
Finalmente, Medina fue escoltada fuera del centro comercial por personal de seguridad y guardaespaldas asignados a su protección. Durante el proceso de retirada, varios transeúntes capturaron imágenes con sus teléfonos móviles, registrando tanto las consignas proferidas por los protestantes como el momento exacto en que la mujer era alejada del sitio. Estos videos circularon rápidamente en plataformas digitales, amplificando la visibilidad del conflicto.
Con anterioridad a estos hechos, el 16 de octubre, la Fiscalía de la República de Estambul recibió una denuncia presentada por el Movimiento del 7 de Octubre. La acusación sostenía que Medina había traído a personal militar israelí a Turquía bajo el pretexto del turismo médico. Además, se le imputaba un rol activo en la provisión de servicios de alojamiento y atención sanitaria para dichos soldados, lo que constituyó el trasfondo legal de la controversia pública.