Varios
Cientos de personas acudieron a la catedral de Funchal en Madeira el sábado 8 de agosto tras una falsa noticia sobre la boda de Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez, para descubrir que los novios reales eran Fabio y Nicole, naturales de la isla.

El sábado 8 de agosto, centenares de curiosos se congregaron frente a la catedral de Funchal, en la isla portuguesa de Madeira, convencidos de que presenciarían la boda de Cristiano Ronaldo y su pareja Georgina Rodríguez. La expectación se desvaneció al confirmarse que los novios eran otras dos personas: Fabio y Nicole, originarios de Madeira y residentes en Francia.
Desde primera hora de la mañana, las multitudes comenzaron a acumularse en los alrededores del templo. Los medios habían difundido informaciones según las cuales Ronaldo había elegido su ciudad natal para celebrar su matrimonio. Además, las medidas organizadas para el acceso a la iglesia —debidas a la celebración de un acto religioso programado— reforzaron la creencia de que la boda del futbolista estaba efectivamente teniendo lugar en el interior.
Al llegar el novio, la multitud estalló en entusiasmo. El clímax se repitió con la llegada de la novia, rodeada de decenas de cámaras y teléfonos móviles. Sin embargo, la sorpresa fue inmediata: ni el hombre ni la mujer eran Cristiano Ronaldo ni Georgina Rodríguez, sino Fabio y Nicole, quienes habían decidido contraer matrimonio en su tierra natal.
De forma involuntaria, Fabio y Nicole se vieron envueltos en una atención pública y periodística sin precedentes. Su ceremonia, concebida como un acto íntimo entre familiares y amigos, se transformó en un acontecimiento seguido por cientos de personas que habían acudido exclusivamente en busca del astro luso.
Entre los invitados estaban Francisco Abreu y Diogo Agrela, quienes esperaban a Nicole frente a la catedral, rodeados de cámaras y espectadores. En tono jocoso, ambos afirmaron: «Nos sentimos como si fuéramos famosos». Expresaron su asombro ante la idea de que alguien creyera que Ronaldo podría casarse sin medidas de seguridad, y subrayaron que, pese a la ausencia del futbolista, «este momento quedará definitivamente en la historia».
La noticia falsa cobró impulso tras una publicación de la británica *The Sun*, que aseguró que Ronaldo y Rodríguez se casarían el sábado por la tarde en Madeira. El diario no solo dio esa fecha y lugar, sino que también mencionó un festejo posterior en el hotel Savoy Palace y una supuesta lista de invitados.
En contraste, el periódico portugués *Jornal de Notícias* desmintió categóricamente que hubiera ninguna boda prevista entre Ronaldo y Rodríguez. Así concluyeron horas de espera frente a la catedral, con la revelación definitiva de que se trataba de una especulación infundada.
La familia del jugador no permaneció ajena al revuelo. Su hermana Elma Aveiro criticó abiertamente las informaciones circulantes y planteó con ironía por qué algunos daban por hecho que su hermano se casaría, cuando él no había anunciado nada al respecto.
Ronaldo optó por una respuesta más ligera: reaccionó con emojis risueños a una publicación de *Jornal da Madeira* que informaba sobre la concentración masiva frente a la catedral.



