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Un meteorito hallado en Mauritania revela un mundo lunar desaparecido hace 4.5 mil millones de años

Un meteorito descubierto en Mauritania aporta la primera evidencia del "planeta embrionario" que existió hace 4.5 mil millones de años en nuestro sistema solar.

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Un meteorito hallado en Mauritania revela un mundo lunar desaparecido hace 4.5 mil millones de años
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Hace aproximadamente 4.5 mil millones de años, existió un cuerpo celeste de gran tamaño, posiblemente comparable en dimensiones a la Luna o incluso a Marte, que orbitaba alrededor del Sol. Sin embargo, este mundo no perduró, ya que colisionó con otro objeto espacial y se fragmentó en pequeños pedazos dispersos por el espacio.

Actualmente, un estudio publicado en la revista Earth and Planetary Science Letters ofrece la primera prueba concluyente sobre la existencia de este "planeta embrionario" perdido, también conocido como planeta primitivo.

El hallazgo que reveló el misterio de este enigmático mundo no provino de una nave espacial avanzada ni de telescopios gigantescos, sino de una pequeña roca encontrada en el desierto del Sahara, específicamente en Mauritania.

Este meteorito, denominado "Noroeste de África 12774" (Northwest Africa 12774, o NWA 12774), pertenece a una familia muy rara de meteoritos conocida como angritas.

De los más de 80,000 meteoritos descubiertos en la Tierra, solo 68 corresponden a este tipo particular. Las angritas se distinguen por ser algunas de las rocas volcánicas más antiguas del sistema solar, formadas apenas unos millones de años después del nacimiento del sistema solar hace 4.56 mil millones de años.

Un rasgo que intriga a los científicos es su composición química: contienen una cantidad muy baja de sílice (dióxido de silicio), el componente principal en casi todos los planetas rocosos conocidos, como la Tierra y Marte.

Por esta razón, durante mucho tiempo se pensó que estos meteoritos provenían de asteroides pequeños, con un radio inferior a 200 kilómetros.

Sin embargo, un equipo liderado por Aaron Bell, de la Universidad de Colorado Boulder, decidió analizar este meteorito con mayor profundidad. Descubrieron que contenía un cristal mineral llamado clinopiroxeno, común en la corteza terrestre y el manto, pero que en este caso presentaba una concentración muy alta de aluminio, lo que indica que la roca se formó bajo una presión extremadamente elevada en profundidades considerables.

Al calcular la presión necesaria para la formación de ese cristal enriquecido en aluminio, los científicos determinaron que debía ser al menos de 17.5 kilobares.

Para comparar, la presión en el fondo de la fosa de las Marianas, el punto más profundo de los océanos terrestres, no supera un kilobar. Un nivel de presión tan alto no puede existir dentro de un asteroide pequeño.

Los cálculos mostraron que el cuerpo del que provino este meteorito debía tener un radio mínimo de 1,000 kilómetros.

Las evidencias continuaron al observar que los cristales dentro del meteorito conservaban bordes afilados y patrones químicos muy precisos. Si estos cristales se hubieran formado en grandes profundidades bajo alta presión, esos bordes finos habrían desaparecido o se habrían roto.

Esto implica que los cristales se formaron en capas relativamente superficiales del cuerpo original, lo que sugiere que dicho cuerpo era mucho más grande de lo estimado inicialmente.

Con base en esta información, el equipo concluyó que el planeta primitivo perdido podría haber tenido un radio superior a 1,800 kilómetros, tamaño similar al de la Luna, y posiblemente cercano al de Marte, cuyo radio es de 3,300 kilómetros.

El destino final de este gran mundo permanece incierto. Los científicos consideran que un evento catastrófico en las primeras etapas del sistema solar lo fragmentó en pedazos, algunos de los cuales sirvieron como bloques para la formación de otros planetas terrestres, incluida la Tierra.

Aaron Bell afirma que "los materiales que formaron este cuerpo original difieren fundamentalmente de los componentes de la Tierra y Marte, lo que indica una trayectoria evolutiva separada y distinta en la formación planetaria durante la historia temprana de nuestro sistema solar".

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