Copa Mundial 2026
En la inauguración del Mundial 2026 en Ciudad de México, disturbios violentos fuera del Estadio Azteca opacaron la victoria de México ante Sudáfrica.
Antes del partido inaugural del Mundial 2026 en Ciudad de México, se registraron violentos enfrentamientos en las inmediaciones del Estadio Azteca, que afectaron el desarrollo del evento y opacaron la victoria del equipo anfitrión.
Aproximadamente diez minutos antes del inicio del encuentro, alrededor de 2,000 manifestantes se congregaron en las cercanías del estadio para protestar por miles de casos de desapariciones no resueltas en el país. La situación se agravó cuando la multitud intentó ingresar a la zona interna del estadio, dañando un camión estacionado en el proceso. Para controlar la situación, 300 elementos de seguridad intervinieron para contener a los manifestantes y restablecer el perímetro de seguridad.
La tensión fuera del estadio contrastaba con el ambiente festivo que se vivía en el interior. Según reportes de talkSPORT, la protesta escaló cuando activistas lanzaron bengalas y piedras contra las líneas policiales, lo que obligó a las fuerzas de seguridad a desplegar unidades antimotines y utilizar gas lacrimógeno para dispersar a la multitud.
El Estadio Azteca, reconocido por ser el único recinto que ha albergado partidos en tres Copas del Mundo diferentes, incluyendo las finales de 1970 y 1986, sufrió un impacto negativo debido a estos disturbios. Aunque cinco encuentros del torneo están programados en este estadio, el partido inaugural se vio afectado por tensiones sociales internas.
En el terreno de juego, el equipo mexicano dirigido por Javier Aguirre logró una victoria por 2-0 frente a Sudáfrica, que terminó el partido con nueve jugadores tras las expulsiones de Yaya Sithole y Themba Zwane.
El Tri afronta ahora las consecuencias de un partido marcado por la intensidad y las expulsiones, incluida la de su defensor Cesar Montes en tiempo de descuento, quien no podrá participar en el próximo encuentro del Grupo A. El equipo se desplazará a Guadalajara para enfrentar un reto táctico más exigente contra Corea del Sur, un rival disciplinado. México deberá mantener la concentración pese a las posibles distracciones externas mientras se prepara para este compromiso.



