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El primer ministro iraquí Ali Al-Zidí ordenó una investigación tras un ataque con dos drones contra el despacho del presidente del Gobierno regional kurdo, Masrour Barzani, y la residencia del director de inteligencia en Erbil. Irán negó cualquier implicación.

El jefe del gobierno iraquí, Ali Al-Zidí, por la tarde del lunes, ordenó la investigación sobre el ataque con dos drones contra el despacho del presidente del Gobierno regional kurdo Masrour Barzani y la sede de residencia del director de inteligencia en Erbil, después de que el gobierno kurdo acusara a Irán de haberlo perpetrado.
En un comunicado del gabinete de prensa de Al-Zidí, se indicó que el primer ministro "ordenó (...) la creación de una comisión investigadora encargada de esclarecer las fuentes y motivaciones del ataque (...) y de anunciar los resultados de la investigación al público lo antes posible, así como revelar todos los detalles del ataque y las partes que lo respaldan".
A su vez, el ministro de Relaciones Exteriores, Fuad Hussein, solicitó al lado iraní aclarar su posición oficial respecto al ataque contra la sede de Barzani.
Por otro lado, Teherán condenó el ataque, al que calificó de "sospechoso" por drones contra el despacho de Barzani.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Aragchi, informó a su homólogo iraquí que "no hay información" sobre el lanzamiento del ataque contra la región kurda desde Irán.
Anteriormente, el dispositivo de lucha contra el terrorismo en el Kurdistán iraquí anunció que el despacho de Barzani y la vivienda de uno de los altos funcionarios del servicio de inteligencia habían sido objeto de dos ataques con drones.
Los drones fueron lanzados desde la frontera iraní, aunque los ataques no causaron heridos ni pérdidas humanas, y hasta ahora ninguna organización ha reivindicado la responsabilidad del ataque.



