Cultura y sociedad
Un estudio revela que esperar dos horas después de usar la plancha reduce el quiebre del cabello al permitirle recuperar su fuerza.

Darle un respiro al cabello después de usar la plancha alisadora puede ser la clave para reducir el quiebre y la rotura. Una investigación reciente señala que el pelo necesita tiempo para restaurar la humedad y la fortaleza perdidas tras la exposición al calor.
Los investigadores explican que las altas temperaturas debilitan las fibras capilares de forma temporal, volviéndolas más frágiles. Esto incrementa el riesgo de que se rompan al cepillarlas inmediatamente después del alisado. Sin embargo, el daño no es permanente: el cabello puede recuperarse de manera gradual si se le deja reposar antes de peinarlo o manipularlo.
Según el estudio, dejar que el cabello "descanse" durante dos horas tras usar la plancha permite que recupere casi por completo su resistencia. Incluso una pausa de treinta minutos ya resulta beneficiosa para mitigar el daño.
Los hallazgos, publicados en la revista Journal of the Mechanical Behavior of Biomedical Materials, vinculan este efecto con la pérdida de humedad provocada por el calor. El cabello la recupera progresivamente del aire circundante.
Para entender el mecanismo de la rotura, un equipo de la Universidad de Dublín creó un aparato que imita el proceso de cepillar el cabello enredado. Con él probaron distintos tipos de pelo: liso, rizado, tratado químicamente y propenso al quiebre.
El profesor David Taylor señaló que las hebras capilares son muy finas y flexibles, lo que las hace enredarse con facilidad. Al cepillarlas, los nudos se desplazan a lo largo del cabello hasta llegar a las puntas, generando una tensión que puede provocar fracturas.
Los experimentos revelaron que el cabello expuesto a 150 grados centígrados se volvía mucho más débil que el natural. Su capacidad para soportar la presión repetitiva disminuía de forma notable.
Los resultados también mostraron que el cabello fuerte resiste la rotura durante más tiempo, mientras que las grietas internas aparecen antes en el pelo más quebradizo. Aunque el cabello rizado y mojado se ve afectado por el calor, logró recuperar gran parte de su fuerza en dos horas.
Los investigadores confirmaron que la humedad ambiental ayuda al cabello seco a rehidratarse progresivamente, lo que explica su mejora tras un periodo sin calor.
En cuanto a las recomendaciones, el profesor Taylor advirtió que algunas personas tienen el cabello naturalmente más propenso a romperse. No obstante, el abuso de tintes, alisados y tratamientos térmicos agrava el daño en todos los casos.
Añadió que cortar las puntas con regularidad impide que las grietas se extiendan a lo largo de la hebra. Señaló también que el cabello largo es más vulnerable al quiebre debido a la fragilidad de sus extremos.
Investigadores de la Universidad de Harvard ya habían descubierto que la mejor forma de desenredar el cabello es empezar por las puntas y subir gradualmente hacia la raíz. Este método reduce la tensión sobre la hebra y limita su rotura.



